Un cortito a pedido, interprétese a gusto...

22 ago. 2012






Hace rato que la cabeza no hace sinapsis, - las neuronas no se conectan bien -, como debiera, funciona como caballo desbocado, impera la distracción, apenas reconozco gente por su nombre, todos me parecen conocidos de algun lado  y sonrío tontamente pero cumplidora. 

La chica con la que hablé hoy por teléfono para agilizar un trámite, me superó ampliamente, y agradezco no haber tomado ningún ansiolítico previo hablar con ella, porque directamente no habría cuento.

 Hace un tiempo, digamos una semana, perdí la tarjeta de débito, si la Maestro (ahora tengo toda la data impecable), y como estoy con licencia sin goce, no quedaba en la caja mucho dinero, unas monedas diría yo...no me preocupé, pero la verdad el inminente regreso al trabajo me obligaba a desechar la pereza del trámite, así que me envalentoné y la única duda era si debía hacer primero la denuncia policial o mandarme al banco y preguntar si me la podían hacer directamente.

 La policía me desalentó absolutamente, decidí ir al banco. Apenas llegué, descubrí que la puerta giratoria era un vicio, de nena tímida con infancia asustada, feliz ahora en su madurez extrovertida. Además era una manera entretenida de hacer tiempo hasta decidir  :entrar o huir despavorida frente a la multitud, que hacía imposible que corriera una gota de aire en un terrible día de verano. Terminé incomodando al guardia de seguridad,   que aparentemente preocupado por mi inestabilidad de adolescente molesta, supo contenerme y me ofreció otra alternativa.

 En lugar de tomar el numerito y esperar en la sección tarjetas; llamar a un 0800 para lo que gentilmente me dio un panfleto del banco que tenía hasta la página web. Por supuesto dejé el numerito y salí espantada como si escapara de la casa del miedo....

Una vez en casa, aunque sin mucha confianza en que fuera a funcionar (me esperaba la eterna espera, y el paso de un interno a otro), marqué el milagroso número, que no solo fluyó rápidamente hacia una voz femenina, - aunque monocorde hasta mimetizarse con una máquina, como un camaleón   - que me decía, "Mi nombre es margarita en que podemos ayudarla". 

Tuve que pensar, no entendía lo que decía porque directamente no me lo esperaba, pero no se asusten yo también estoy entrenada tipo máquina, así que rápidamente expliqué el problema y la duda. La respuesta fue peor, quiero decir imagínense una pelea, un titanes en el ring....fue el segundo golpe menos esperado :"Si, si ud. desea que se le emita una nueva tarjeta plástica debe hacer la denuncia..." yo apresurada en devolver antes de caer resignada, contesté, bueno entonces me voy a hacer la denuncia primero. 

Para mi sorpresa, como una llave - pero no de las de Karadagian - sino de las que abren puertas, escucho como música de fondo, superpuesta a mi respuesta y como si nunca la pobre de Margarita me hubiese escuchado, seguir en el mismo monótono tono de voz anunciando :" Para hacer la denuncia puede llamar a este mismo número entre las 8 de la mañana y las 12 de la noche".....mientras la cabeza reculaba pensando que hora es ? que día ? que numero dijo ?, el instinto me permitió aun con un poco de vergüenza asestar el último golpe, y con un hilo de voz decir, "...pero entonces la denuncia te la puedo hacer por teléfono a vos en este mismo número me decís ?" y ella muy ella, con todo la expresión que pudo ponerle al asunto, contestó "si ud. desea asentamos la denuncia ahora entonces". 

Claroooooooo dije yo. "Me podría decir su D.N.I y su nombre completo ?"- agradezcan que por ahora es lo único que me se sin dudar- listo. Mail, check. Ahora necesito su número de cuenta y tarjeta, y me vi cayendo en la lona peor que Monzón, en ese momento debo reconocer que le di en el corazón a la srita. máquina, algo en mi voz la conmovió, me tiró una pista "no tendrá alguna constancia de retiro en el cajero ?"...Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, apareció número de cuenta y tarjeta, cuando creía todo terminado, el interrogatorio empezaba de nuevo, cuando ya me tenía en el rincón, y  me estaba cansando, quise abreviar, busqué un golpe corto y efectivo, y le dije " y si me decís todos los datos que necesitas saber y yo los busco tranquila ?, ella sobrando como Bolt en los 100 mts, me contestó "no señora las preguntas son aleatorias". Pensé, pelea perdida, me tiro sola, abandono, que me gane por nockout, y de pronto un ojo veloz ve entre el revoltijo de papeles, la constancia de la última extracción con fecha, número de cajero, todas las respuestas aparecieron y rocky se levantó y gritóooooooo....."Señora a partir de este momento su tarjeta está bloqueada, y dentro de los siete días puede retirar su nueva tarjeta plástica con D.N.I en mano en la sucursal del banco que le corresponde, cualquier otra duda o consulta estamos a su disposición muchas gracias por confiar en nuestro Banco".

 Delicioso, después de un día todavía más extraño..... Por supuesto entiendo que el procedimiento no puede ser otro reclamándolo vaya a saber quien por teléfono, pero sin duda estas chicas necesitan salir a tomar aire de vez  en cuando. Lo repetitivo, aunque insignificante termina por trastornar a la gente, se acostumbran  a soportar lo imposible. Al final como dijo una compañera de trabajo que es una genia para los remates  "lo que pretendió" ser una mejora - en este caso la solución del trámite telefónico -nos terminó complicando la vida !!!!! Les regalo dos imágenes de Pablo Bernasconi, un ilustrador y escritor argentino, que espero lo tome como lo que es, en su beneficio y porque lo admiro. Además hoy me porté medio brujita.....


Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo