Los miércoles......

24 jun. 2013






En esta ciudad no se puede viajar ni en auto, ni en tren, ni en colectivo, ni en subte, ni en taxi (en estos especialmente porque vienen con moño y entregados a un dialogo como de noticiero sin pausa ni publicidad....), y lamentablemente tengo un trabajo que no da para jet privado ni helicoptero. Se sabe que hoy subir a un tren es practicar un deporte de riesgo,  con un porcentaje elevado de muertes. Sin embargo para los que no buscan sobresaltos ni adrenalina, tenemos subtes y colectivos colapsados, y cuando los pesados del subte deciden funcionar condicional, suspender el servicio, hacer piquete, que nos queda ? colectivos, autos y accesos y avenidas como Corrientes superpoblados. Lo que se dice un Mar de autos  dificil de surfear, aca no hay olas para correr....Acá hay que correr !!!!


Bueno ya sabemos como está la cosa con el tema transporte. Entonces suena el despertador, hace 0 grado, dice un cartel rojo enorme en las noticias, y chiquito abajo aclaran que es la sensación térmica. Al final tuve una maestra visionaria que nos avivó, que lo importante no solo son los detalles sino la letra chiquitita de abajo, donde te manda el asterisco. No siento el brazo... Caro me lo rompió apareció en algún momento que no sabría precisarles ya entrada la noche y despues de tenerla un rato la pasé al medio.

 Mientras retumba la alarma, el cuerpo cruje, y el gordito este de C5N habla como si fueran las tres de la tarde.....Logro salir, busco la ropa de las dos y Briyante me dice que me cambie yo que otra vez voy a llegar tarde...Me tiro algo así, fácil. Salgo 7,30 hs., tarrde, me obligo a concentrarme y prestar atención para acordarme que tengo que doblar antes que mi atajo se corte por las obras de Macri, y la música me distrae, que lo parió, me pasé otra vez, pego la vuelta, retomo, pierdo 10 minutos ya hay docenas de autos yendo y viniendo por las calles cortadas del barrio. No consigo salir, ponen una canción que es pegadiza la reconozco la escuchan las nenas, me entusiamo un poco y le empiezo a encontrar la vuelta, voy embocando la salida. 


Logro llegar a Corrientes, se mueve como yo, que ya estoy semidespierta ( mi auto se sabe manejar), lenta pero anda. Cuando estoy a unas diez cuadras del trabajo, la radio me hace saltar como si me pegara un cachetazo, cinco cuadras adelante hay piquete....con razón se había parado todo. Me perdí doblar a la derecha. En lugar de agarrar Callao  y salir por Tucuman o Viamonte a Cerrito y de ahi hasta lavalle el infinito y más allá, me queda doblar a la izquierda. Que rápida que soy, mi ingenio me halaga, entro como un caballo y me encuentro una cuadra angostita toda apelmazada de autos y colectivos, no era tan inteligente fue la peor idea que tuve en mi vida. Llamé al trabajo, me empezó a arder el estómago, el brazo ya lo tenía agarrotado en el volante...... Llegué 8.45 hs., desorientada y cansada como si hubiese viajado a la mismísima China, me recuperé a eso de las 11 hs. de la mañana. El jabber titilaba con amigas en crisis y emergencias múltiples, hoy no pude contenerlas.



 Es miércoles, salgo corriendo 13.30 hs. porque tengo que ir a buscar a las nenas al colegio y de ahí llevarlas a teatro con amiguita que se nos coló, lo mismo que una fiesta de cumpleaños, que también se nos coló exactamente a la hora que salen de teatro. Pero hasta ahí llega mi jurisdicción, yo solo hago el rally centro, colegio en barrio, Palermo teatro. Después Marcelo, hace tiempo, hasta que salen y ahí obedecemos órdenes dócilmente de la mama de la nena que se nos coló y nos esquiva. Prometió recompensa : un día voy yo, otro van ustedes. No se cumple. La nena nos da pena. Mi hija odia a la nena, dice que es como de pelicula de terror - un encanto en público - en cuanto se quedan solas, los ojos se le ponen amarillos, y la piel muy blanca y escupe maldades a diestra y siniestra ( asi la ve Agus). A eso se le agrega que la mama también le da miedo, dice. Parece que fue a hablar al colegio por su cuenta, rompiendo todo código de honor especialmente conmigo que le hago de remise trucho, y bocinó que a su nena la dejan de lado y nadie la quiere. Si, escribiéndolo, me lo pienso más y sí, da pelicula de terror. Hasta el que me causó a mi cuando me llamó por sorpresa al trabajo (desinformada yo de todo esto que pasaba, sino otro hubiese sido el cuento) y dió por sentado como siempre todo - hola, si soy yo, quería saber si hay alguien en tu casa para dejar el bolso de Juani para cambiarse e ir al cumple. Ah, digo titubeando (Dios mío como titubeo), si justo estaba pensando si las nenas no estarían muy cansadas para ir, pero bue, si deja que Marcelo las traiga a casa y las llevamos. Y de pronto funcionó mi hechizo blanco, inesperada e inútilmente blanco : y ella largo - Juani quiere que tu hija se quede a dormir - y yo esperaba un simple "yo te las voy a buscar". Freno de mano, justo antes del precipicio, llego a decir - no se, esperá que veo como vuelve Agus.... 

Cuando llegan, para mi sorpresa la cara de Agus no sigue a las palabras, parece que le hubiera pasado un tren de cansancio y sin embargo le creo el entusiasmo nuevo por ir, pienso que capaz es diferente la nena, tiene poderes especiales, no es mala, pienso en la rubiecita de Poltergeist, mezclada con Carry, la nena es morocha, más parecida a Esther, aunque más alta y les firmo donde quieran que solo tiene 11 años....

Después de dejarlas incluida a Pipa porque ella también está invitada al cumple, encuentro a Marcelo con los ojos rojos pero no de vampiro, sino de cansado que me dice : que esta mina haga algo que nos traiga a Pipa. Yo le digo, pero no le conviene porque se lleva a Agus y se va para su casa.....bueno me contesta le va a tener que convenir porque yo a esa nena no se la traigo más. Mando SMS diplomático pero riguroso. Me llama, dice que no entiende, no se llevaba a dormir a Agus ? ( que había dicho el hada doméstica...????), si pero nosotros ya circulamos por toda la ciudad no queremos ni podemos físicamente salir más, nos podés alcanzar a Pipa, el cumple es acá cerca. Ah si !!!! jajajno había entendido. Oki, responde. Le creemos. A las doce en punto suenan las campanadas del timbre, y aparece la calabaza, los ratones, los caballos, y cenicienta sin un zapato y  otra vez en andrajos.

 Lo mismo, aparece con todas el papa de otra nena, otra vez la mama, madrastra, se las rebuscó, se quedó con el príncipe...por ahora hasta que aparezca el zapatito..

 Antes del cuento había llegado exhausta a mi casa a   eso de las seis y media de la tarde y calculé que  había estado seis horas arriba del auto. Ese auto que llaman el funebrero, el soñado citroen, se está transformando en mi segundo hogar. Y, sin saber todo lo que me esperaba hasta las doce de la noche,  claro quería estar linda y para salir animada a una mañana de 0 grado, me puse una polerita amorosa, toda ajustadita, pero implacable con el cuello que primero se la colgó como si fueran perlas y después gruño hasta el brazo pasadas las seis de la tarde. Me clavé un oxagesic.....si mil disculpas a quienes se ocupan de mi salud, tuve que mechar antiinflamatorio, después le di duro a los ansiolíticos, para mitigar el final que todavía no promete. Encima me comí un reto, de persona de confianza y edad, sabia consejera, digamos  el hada anciana : pero aca vas a tener que hacer algunos ajustes, vos te das cuenta que esta persona no es buena no ???? no podés exponer a la nena así, tenés que hablar con la mama, y decirle que es tu momento con tu hija que ella se ocupe de la suya, y por supuesto con las maestras.....

Admiro la claridad de la gente que da consejos sabiondos, pero dificiles de aplicar muchas veces, si se puede intentar algún ajustecito por acá y por alla, pero sigo esperando al príncipe que lo soluciona todo. Nos lleva a un castillo y ahí mandamos nosotros directamente, no hay otras mamas, ni siquiera colegio, y el zapatito de cristal termina por encajarle perfecto a Agus.....Buenas Noches. Ah les dejo otra ilustración del francés Serge blosh, muy a tono del cuento !!!!!









Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo