Todavía en pañales....yo se por que se los digo. Hoy el gran golpe......

10 ago. 2013







Ultimamente me pasa, que al hablar con otra persona, entiendo que soy muy clara en lo que digo pero por alguna errática razón, mi interlocutor lo interpreta de una manera tan lejana a la pavada que dije que me asombro ......como si le diera un plato de fideos con brócoli y el otro recibiera unos riquísimos spaguettis con mejillones o un guiso pobre, pobre con apenas alguna zanahoria, papas y dos o tres arvejas perdidas.

En otros casos no hacen falta ni palabras, puedo llegar a entenderme inmediatamente con un desconocido aunque le haga una seña....

Y otras veces me siento absolutamente en off side, cuando un llamado telefónico parece por la hora y el lugar,  imposible, como si me hablaran en arameo....y tengo un delay como de astronauta en gravedad 0.....hasta que entiendo. Como pasó hoy - lunes - se me vino a la cabeza para el titulo lo del Golpe, pero a casa no entraron con picardía ni Paul Newman ni Roberto Redford.....

Y entendí perfecto cuando Amelia, entre lágrimas dijo dos o tres cosas como "te robaron todo", "Nadie me viene a ayudar". Primero me tomo el cuerpo un temblor que iba recrudeciendo como un volcán en erupción, pero después sin el avión transparente, wonder women se apoderó de mi y volé en el auto. 

 Cuando estaba  llegando a casa, encaré un patrullero y con cara de loca desencajada, aun temblando recuperé algo de aplomo, y los increpé con un insólito "necesito que me acompañen me acaba de llamar mi empleada, dice estar maniatada, llora y repite que nos robaron todo en la casa"...cuando enfoque mejor, les ví cara de apenas haber terminado el colegio, pero llegaron a preguntarme donde vivía. La respuesta no fue la esperada,  no era su jurisdicción, entonces me planté y les dije que contactaran a algún patrullero que fuera de mi jurisdicción porque no pensaba llegar sola a la casa....El "Señora tranquilícese" sonó como si se dirigieran a una anciana de 90 años que estaba perdida en villa fiorito pero convencida que su departamento de Libertador estaba por ahi.....Si, tranquila estaba, o  acaso no habían notado la retina de los ojos distendida ? mírenme como si fuera Bob Marley cantando "Be Happy"

Si, en efecto el asalto ocurrió inesperada y dramáticamente.... Desopilante porque las pocas cosas de valor que había no se las llevaron y ya no lo harán porque no están más en la casa...... hicieron destrozos múltiples y de lo más tontos en un arrebato incomprensible que terminó por mostrarme la cantidad de ropa que había olvidado que tenía. A saber : ropa interior que no recuerdo ni siquiera haberme puesto;  camisas casi sin usar, el cinturón trenzado que buscaba hace mil años; pañuelos que había olvidado por completo que tenía; el cassette donde estaba grabado nuestro casamiento por civil, fotos viejísimas de toda mi familia; por fin encontré el sacapelusas para los abrigos que un día desapareció. Pero se llevaron muchas otras cosas, tontas y sin embargo las mas valiosas para mi : la cámara de fotos y la manta antigua llena de colores que traje del viaje al norte.

 El dormitorio era un destrozo, pero lo fui volviendo a su lugar. Tengo cajas vacías que no recuerdo que tenían.....seguramente a medida que busque algo que no encuentre iré descubriendo alguna chiquitez que ahora falta y evidentemente su ausencia no me quitaba el sueño. Cuando Amelia me llamó llorando, y tratando de hablar ...yo solamente registré "Les robaron todo, se llevaron hasta la ropa".....imaginenme entonces al volante del auto. Me sentí como heroína de película, dispuesta a todo, incluso a hacer sonar la alarma que a mis sagaces vecinos se les ocurrió instalar para la cuadra pero que al final no funcionó.


Asi que ahi estaba yo, haciendo una entrada digna de película de acción. 

Llegué escoltada por dos patrulleros que rápidamente cortaron la cuadra y yo tiré el auto por ahi y me bajé con la cara de Clint Eastwood (esa de pocos o ningun amigo mejor) como si naturalmente mi vida se deslizara entre policías y ladrones. La casa estaba abierta de par en par y Amelia en el piso lloraba.  Y fue entonces que reconoci que hubo un antes de bombachudo con estrellas y corset dorado y rojo con el cinto de la verdad, para encontrar un después que se transformó en "In therapy con Gabriel Byrne".

 La angustia de Amelia disipó el robo, a tal punto que me saqué un poco de la escena y no solo trate de calmarla sino que observé el movimiento torpe de la policía. Eran muchos pero no hacían más que caminar en círculos y chocarse unos con otros. Apenas senté a la pobre víctima, la interpelaron con un astuto "recuerda como eran ?", con lo que provocaron un llanto de llovizna que terminó de nuevo en tormenta. Fue entonces que empecé a participar, como el detective borracho o falopero que pasó por algún drama, pero que uno de los policías llama porque reconoce en él una inteligencia superior, así que secamente con la boca ladeada conteste que todavía no era momento para eso. Yo ante un desastre, evidentemente, desde el vamos me calzo en algún personaje de película y sigo de largo, con un improvisado  con  líneas bien robadas del guión de alguna. Los policías para nada, ninguna pose, inquietud, preocupación, idea, nada de nada. Ojo uno me ilusionó con un breve interrogatorio : 1) nombre y apellido de la señora; 2) DNI; 3) celular; 4) profesion; 5) gracias......... Eso fue todo. No se les ocurrió nada para envolver a la pobre Amelia, de alguna forma que instintivamente la hiciera hablar por curiosidad y sin llorar, no se, no digo que les exigiera actuar con el desparpajo que lo hace Hugh Laurie en Dr. House (que en realidad tiene un libreto de acero), pero algo fácil que la sacara por un momento del mal trago, la intrigara un poco y la obligara espontáneamente a contar. 

Al final, me dijeron que le habían llamado una ambulancia para que le tomara la presión y con eso apareció el segundo personaje más insólito que conocí en mi vida.....

Si, llegó la médica discapacitada, "querida que sentís", "tenés presión alta?", "no, estoy nerviosa y asustada", de nuevo llanto. Entonces, la médica se da vuelta ( y la verdad en eso le puso un poco de acción) y dirigiéndose a uno de los policías le dice :"querido disculpame podés ir hasta la ambulancia a traerme el equipo para tomar la presión ?", "Igual querida vos tendrías que venir conmigo al hospital sabes, porque por ahi del susto se te hace una hemorragia interna, y ese dolorcito que decis que tenes en el pecho puede ser el corazón eh ?", otra vez llanto. La discapacidad era general, pero específicamente tenía una pierna más corta que otra, una voz gangosa, muy jetona y un pelo como negro de los 70 en una disco. Listo, me paré y mano en el hombro la dirigí a la salida, muchas gracias doctora, fue un susto, la va a venir a buscar el marido....Y hasta que la puerta se cerró del todo seguimos escuchando lo de la hemorragia y el ataque posible al corazón. Atrás se fue yendo la policía, hubo un silencio más que necesario. Nos miramos las dos y nos empezamos a reir.......

Igual, pensé que después de eso la perdía (a Amelia), pero a los dos días volvió, sin embargo las cosas cambiaron, ya no me va a hacer mandados rápidos para salvar un almuerzo de las nenas o dejarme preparada una cena para la noche. Le cuesta recibir paquetes, o cosas que mandan a la casa, asi como entrar y salir....ya contraté gente que limpia la vereda sin que uno se entere. El jardin de adelante está seco. Y yo estoy en cama.....con una tristeza que vengo arrastrando porque no se reconocer como dice Agus "que hay gente mala" y no lo digo por los que nos robaron...porque el golpe también lo da gente que uno pensó que era una buena amiga o amigo y esos duelen más..... Hay una nena que ni Agus ni el resto quiere, sostienen que es realmente malvada, yo les explico una y otra vez la situación especial por la que pasa sin embargo.....ellas no dejan de insistir y la verdad que tienen razón, la que sigue en pañales soy yo....Un buen golpe a veces no me vendría mal.....pero no de estos por supuesto. Les dejo un kozik.....




Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo