Isabella y una sorpresa........

20 dic. 2013






Isabella está manejando, en el centro de una furiosa avenida Corrientes. Juega con el celular, retweetea mensajes, tiene paciencia, como siempre. Justo, llega a la parte que esta cortada, y tiene solo dos carriles, pasando Pueyrredón, es el último obstáculo, después el camino se va abriendo como un cielo abierto detrás de una tormenta. Además, aprendió a estar alerta y doblar en Paraná. Normalmente venía tan ensimismada en sus pensamientos, que de pronto se encontraba frente al vapuleado Teatro San Martin, y tenía que retomar en la primera a la derecha, pongámosle Talcahuano.

 Esta  fue su rutina durante los 4 meses que dejó de trabajar, exactamente la misma, salvo que a veces llegaba más temprano y aprovechaba y almorzaba en Nucha o en Bonjour, paseaba por la plaza Vicente Lopez, sacaba alguna fotografía, entraba en las casas de decoración de la zona y dejaba todas sus preocupaciones a un lado. Se permitió  no  pensar otra vez, cómo fue que ocurrió todo tan rápido, sino que tarde o temprano tenía que pasar, porque ella no es de esas personas que trabaja sin amar lo que hace. Esto también ya lo definió y curarse, ya se curó......

Hoy, con un pie sobre las fiestas de fin de año, la dirección fue otra, Medicina Preventiva y Laboral. Esta vez siguió derecho hasta la 9 de Julio, para bajar en Libertador y retomar hasta Retiro : Avenida de los Inmigrantes 1950. Trabajó muchos años en Inmigrantes y sus amigos todavía seguían ahí en el juzgado.

 Está cansada, no durmió bien y eso la pone vulnerable porque de alguna forma que la intriga por primera vez está nerviosa, no sabe para qué va. Su licencia terminaba en febrero y entonces retomaba su trabajo con la idea de que desde adentro le iba a ser mucho más sencillo salir, encontrar otro lugar....Entró al edificio imponente, dobló a la derecha en el hall central y buscó el pasillo del otro lado de la confitería (todo le traía mil recuerdos). Subió los dos pisos y entró. Temblaba, no lo podía controlar, no era algo perceptible a simple vista. Se sentó en la sala de espera, no tenía ganas de hablar con el médico de siempre que era para quien le habían dado el turno, no le caía bien, era un tipo duro.  Había mucha gente esperando antes que ella, y sin embargo salió la chica con el problema en la columna, que no lograba disimular: una joroba a una muy corta edad, la mitad de la de Isabella por lo menos.....La alegró que fuera esa chica quien la atendiera y no el doctor Greco. Una vez sentada la chica le preguntó como estaba,  volvían una y otra vez sobre lo mismo tantas veces que ni ella misma sabía si repetir siempre  : "mejor" o "la verdad no se como me siento, como debo sentirme y como llegué hasta acá". Arriesgó un "mejor", la chica seguía seria, no le hablaba con la genuina ternura e inquietud de la primera vez, parecía forzada al preguntar......y entonces llegó, dijo "conseguiste otro lugar?". Isabella, bajo la mirada, y lo supo, contestó en automático "no, eso me angustia, he pedido ayuda, pero parece que mal, porque nadie contesta. No se hacerlo, y encima al ser fin de año hay cambio de autoridades en la presidencia de la Cámara y en otras instituciones en las que podría ser de utilidad".....

Entonces Isabella recordó, que había jueces que le habían mandado mails para contarle el gran chisme : que el mejor Jefe que había tenido, ahora con 92 años, había abusado sexualmente de sus nietas, ésas de las que siempre le hablaba con dulzura. Fue condenado a prisión domiciliaria por 8 años por su avanzada edad. Para eso si la buscaron, no para ayudarla. En un punto le pareció cómico, justo el señor pedófilo  la había ayudado siempre, de hecho la había hecho nombrar relatora. Eso que dicen es cierto, sobre el costado oscuro de la gente común, el de todos nosotros bah....Mientras pensaba en eso, la chica le dijo : Dra. entonces vamos a hacer una cosa, le doy un mes más, la veo antes, asi se organiza mejor para empezar el año y se puede ir de ese lugar......

Isabella salió, entre lágrimas, corriendo a buscar a su amiga hasta el sexto. La llamó, y la rubia salió al pasillo, se sentaron y le contó cosas sobre amigos que hacía tiempo que no veía, lo que pasaba con el grupo, la quiso distraer.....Pero lo único que conseguía era que Isabella sintiera que su cabeza caía una y otra vez pegándose porrazos con recuerdos, desfigurados por el sabor amargo que le había dejado la entrevista.

 Tanta soberbia joven para darse cuenta que pasan cosas, que se van de las manos y son graves....Se acordó de las salidas a hacer pases, (llevar expedientes para que fiscales y asesores de menores controlaran el proceso...algo asi) con Pinchi, Marcelo y Gustavo, y terminar en el carrito de panchos de la esquina....reirse a carcajadas mientras hacían la claringrilla en la cueva detrás de la mesa de entradas, de buscar a Marichi para que echara a los abogados rezagados que se resistían a irse  a la hora de cerrar......De Adri Marturet, que no hacía falta ni que hablara para robarles siempre una sonrisa, uno de los tipos más graciosos que conoció. El recuerdo de Martin bailando a Luis Miguel....De Paula Azzaro, que hizo de todo para que terminara de novia con Marcelo, esa que vivía muerta de risa y le aliviaba la vida, ahora fiscal del caso Mangieri.......la pasó bien eso si lo recuerda, tanto como a sus tres compañeros y más que la cuidaban como el bebe de dieciocho años que era cuando entró : como Pinchi cuando Isabella volvió al juzgado entre lágrimas porque  había perdido el testamento de una sucesión mientras la llevaba a un juzgado.....Pinchi, la vio llorar y la acompañó a hacer el camino recorrido antes, estaba  convencido que  iban a encontrar el sobre que se le resbalo de repente....caminando y preguntándole a todo el mundo hasta que lo encontraron !!!! 

Mientras, se burlaban de los problemas de los adultos del juzgado, los veían con una incapacidad absoluta para resolver lo que para ellos (jóvenes estudiantes sin compromisos ni experiencia de vida) eran solo tonterías......Hoy sabe, que no eran tonterías fáciles de resolver, hoy sabe que nada es imposible, que todas las cosas malas que nunca imaginó, de la nada se aparecen, ocurren, pasan un día cualquiera a las siete de la tarde y cuando pegan cerca duelen, hasta paralizar....hace mucho que dejó de reírse como entonces, o incluso de llorar como entonces, porque era un llanto naive.......los de ahora son distintos, son muchas veces la salida a algo que ya no va a tener solución. Por otro lado, según Pipa ella, Isabella estuvo mejor que nunca en su casa,  las nenas le devolvieron sonrisa  y llanto adolescente, y hoy le dieron un mes más de todo eso.......



Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo