No hay agua....y no hay una gota de neurona

18 ene. 2014



Mientras el Dakar en Chile atraviesa el desierto, de Calama a Iquique, directo hacia el mar con una preparación envidiable, acá en una pequeña casa de playa nos chocamos unos con otros llevando y trayendo baldes porque nos confundimos, creímos tenerlo todo, pero lo básico se nos escapó de las manos, y no es amor, es agua !!!!! (ojo, después viene el amor, la electricidad puede esperar, las velas son más románticas).

Sin embargo, esta falta de agua como en su momento la de electricidad, me han enriquecido  con una experiencia superior que la odisea que inspiró al corredor francés Thierry Sabine. A él le pegó místico haberse extraviado en el desierto de Teneré, al norte de Africa,  se llevó tal impresión de aquel drama (para mi hubiera sido catastrófico), que decidió crear en 1979, una carrera que permitiera revivir aquella experiencia para que todos supieran en lo sucesivo a que darle valor en la vida.  El DAKAR.

Ahora qué tiene que ver eso con nosotros y los cortes de agua, bueno que pasamos mas o menos por las mismas exigencias, pero no corre adrenalina por nuestras venas con ansias ciegas de ganar una carrera....nos dimos cuenta que no podemos sobrevivir, que decididamente la vida al aire libre o en cuevas  como la del hombre de Cro-Magnon (no digo el de neanderthal, porque nos considero un poco más gráciles) no es para nosotros.....peor ante una catástrofe, al Sr. Neanderthal, no le llegamos ni a los talones.....se corta el agua y no sabemos qué hacer, no les digo ya cuando se apaga la luz.....apenas se nos dibuja una vela en la cabeza y su posible paradero en la casa, y así y todo vamos tropezando torpemente y gritando a las nenas a diestra y siniestra que se queden donde están, que no se muevan......y que si se acuerdan de esa linternita de juguete que les habían regalado en el cumpleaños de Juana, con la bolsita de caramelos ?!!, donde pudo haber quedado. Ah si, encontramos dos velas.... y los fósforos....los fósforos de los que ya no tenemos memoria, las nenas no saben para qué son porque la cocina y el horno son eléctricos, claro apenas tienen 11 y 7 años, nunca vieron uno !!!!

Asi que la oscuridad es más devastadora, que la noche en los círculos polares, nos quedamos incluso petrificadas de frío aunque la térmica sea de 39 grados, solamente del susto....De pronto la ignorancia, y la conciencia de la idiotez absoluta. Que será de estas nenas sin sus Ipod, si empiezan a gritar porque no tenemos por lo menos cuatro cargadores... Mientras pienso rápido todo al mismo tiempo, qué hago y cómo llegamos a esta estupidez, descubro dos velas chiquitas y un encendedor, prendo en un sector de la casa y fluye un perfume a lavanda y a cardo que casi me tira por el piso.....me salvan dos minivelas perfumadas para decorar....eso es todo lo que encuentro y Pipa la linternita que llevamos arriba, todo oscuro, las tres agarradas concentradas en el pequeño haz de luz, bien adentro de una de las peores películas de actividad paranormal, con la diferencia que acá directamente no hay actividad de ningún tipo, el cerebro se niega a reconocer que no rinde, que está sumergido en un profundo lago negro, muerto o dando las últimas bocanadas.....como siempre esperando a Ironman......no vaya a ser que aparezca Robin solo y tampoco pueda hacer nada...





Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo