Como callar la mente..............

31 may. 2014


Así a secas, no tengo la solución....a veces logro tomar una hoja y dibujar, me pierdo en los detalles y en un silencio feliz que me apacigua. Otras me llama la atención la cocina, y  Santiago "lo hago todo en 3 minutos", con la tarta de espárragos que lo vi cocinar anoche. O pensar en los colores de la manta que estoy tejiendo.....y anotar las últimas dos novelas que encontré recomendadas y me interesan "Cama" de David Whitehouse, periodista, cineasta y novel escritor....."Cama es un relato conmovedor y cómico una ficción sobre el amor familiar y cómo éste sostiene y ahoga a la vez".O  bien "La librería de las nuevas oportunidades" de Anjali Banerjee. Historia de Jasmine, quien llega a una pequeña librería escapando de un ex marido infiel en Los Angeles y pronto descubre entre los libros clásicos, verdades que la pueden sacar de la depresión  en que se encuentra después de su divorcio.....Eso si, me meten en una librería, y de la mente ni noticia, me pierdo entre los libros pero no con la actitud de una intelectualoide sino con la sensación de un metejón obsesivo y un hambre voraz. 

Pero de una forma u otra, todo eso dura lo que un suspiro......y cuando pasa, la mente vuelve a ocupar su lugar, y por más técnica de shirodhara que quiera emplear no logra fluir con el cuerpo y menos con los aceites, no da con el dosha (biotipo con el que se nace), y aunque empiecen a vertir los aceites sobre el supuesto tercer ojo, lo prometido en el regalo de cumpleaños "Box relax", es deuda. Eso de que al tener un flujo viscoso cayendo sobre el entrecejo aquieta la mente y disminuye el vata en el organismo (culpable según la teoría, de los trastornos y los rollos que nos hacemos que nos impiden llegar a un estado de calma, dice...), no logra que los pensamientos vengan, pasen y se vayan, fluyan sin generar molestia hasta desaparecer !. Un poco de culpa tengo yo también, no soy una sabionda de la meditación y el yoga. El regalo venía con advertencia, decía claramente : "Para personas profundamente meditativas". Me confundí, yo no le entro a "esa meditación", y encima últimamente me gana el cansancio, todo lo que tenga que ver con reflexionar o pensar mucho, ya saben se me viene  dando mal......

Mama, siete más cinco cuánto es ? me dice Pipa, se ve que yo estoy en un estado de meditación profunda, y ardorosa calma porque le contesto que siete mas siete es catorce..... pero mama !, es todo lo que escucho y siento el portazo.... Creo que con esto pueden darse una idea.....

Volviendo a la secuencia de la técnica ayurvédica, descubrí que claramente no era para mí, porque en el preciso instante en que sentía el aceite resbalar por mi cara aparecían otros pensamientos "por qué no habré elegido los masajes descontracturantes con aceite de Champagne, o la sesión de ozonoterapia o el drenante con masaje capilar (que placer....).....me distraían, no pasaban y se iban....."por qué me habré ofrecido para cubrir uno de los puestos en el baile de Agus un sábado por la noche ?", "Sé que el lunes la loca de la jefa que dió un portazo el viernes al irse, va a volver armada hasta los dientes....y gritando", "Por qué me salen tan mal los dibujos cuando jugamos al sextionary con amigos ? y para que adivinen - acciones como la que me tocó: - acabar afuera -, dibujo una casita con una puerta y hago flechitas de entrar y salir ? con suerte adivinan "afuera", el acabar se los debí y me comí las risas de todos, profundamente asombrados de mi falta de genio sexual..... Eso creerán ???..... Tal vez el jueves debí haberme quedado a bailar después de las 12, en la fiesta de Coty, se habrá ofendido ?".....Y así en continuado, mientras sentía la cara lista para meter adentro del horno, totalmente rociada con aceite cocinero máximo rendimiento.

Finalmente, salí a la calle, todavía el sol repartía una cuota de calor, pero corría una brisa agradable, entré a una galería de arte, y mientras pasaba una obra detrás de otra, sin quererlo lo sentí,  si eso.....el silencio de la mente....
Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo