Un trámite.....

26 ago. 2014



Son las siete de la tarde,  y si, estoy sentada en la cama, con Agus en el piso haciendo la tarea. Del lado derecho, parada apoyando papelitos en la cómoda, esta Caro, esperando que termine de recortarle, triángulos, rectángulos y cuadrados, porque  "mami yo soy mala para recortar" -dixit 8 años-......La voligoma, la tijera, y el liquid para mi horror, están en la cama... Marcelo, también está en la cama, aferrado a su motorola, tecleando incesantemente......Yo ya hice mi parte, porque para la geometría soy mala Carito....entonces ella lo interrumpe a él. Escucho sobre plegar papelitos cuadrados, números pares....entendés o no ? me pierdo. Es raro que Caro pregunte o haga la tarea con nosotros....

Margarita está abajo, encerrada en la cocina "porque se pone loca ma....y de golpe se te viene encima con uñas y dientes"....Algo anda mal....pienso, porque para cosas fáciles, pienso, bah al revés no tengo mucho que pensar. Pasa que el trabajo me quema, lo peor es que sólo lo entienden los que hacen los mismo que yo, es más el grupo se va achicando, porque los de otros fueros tampoco entienden qué hacemos en un Juzgado de primera instancia en lo Civil patrimonial y su respectiva Cámara de Apelaciones...

Y la verdad yo tampoco entiendo mucho, de golpe un día el agua nos tapa, y además nos pasan las otras cosas como a todo el mundo. Mi tarjeta moderban se perdió (se dice el pecado pero no el pecador). En esta parte, tengo que dejar asentado como en una audiencia que Marcelo se acaba de ir a jugar al fútbol y quedé sola con el asunto de los triángulos...... Sigo con el cuento de la moderban....llamé al 0800 desde el trabajo para pedir una nueva, en siete días me la dan, ojo, hábiles. Justo tengo que pagar miles de cosas y  el banco para ir a retirar lo que necesito, funciona en el mismo horario en el que trabajo. A su vez, para sacar todos los expedientes que tengo me tendría que quedar toda la tarde, y al día siguiente sería lo mismo. Es como sacar agua con un baldecito, de un bote que se hunde. En el medio de la revisada de un expediente de 15 cuerpos, para encontrar un domicilio, suena el teléfono es Amelia, que de un tortazo me recuerda que Agustina no fue al Colegio a la mañana pero que va a la tarde, que llame a Leonardo el señor del micro y le diga que la pase a buscar porque Caro (que si fue al Colegio), se fue a almorzar con una amiga y su mama, y la llevan directamente.... Entonces también me acuerdo de la farmacia delivery, y de cremas y remedios que básicamente hacen mi vida más llevadera. Asi que llamo, pero les digo que a la una me voy...Ahí nomás, decido ir al banco de casa, aunque tenga que abandonar el Titanic, si hago rápido tal vez pueda ir a la peluquería. Pero tengo que llamar para reservar porque no puedo caer sin turno. Hoy tengo terapia, pero en este momento si alguien no hace algo con mi pelo, va a ser imposible que rescate mi humanidad.....Consigo un turno posible en la peluquería, doy de baja terapia, y llego al banco. La parte dura fue actuar como adulta y decirle a mi jefa : "Me tengo que ir a hacer un trámite".....con cara de señora de 43 años, seria  que acaba de meter un golazo en off side sin que nadie lo note aunque ponga el telebeam.....
El pelo me quedó precioso, Caro se quedó dormida llorando de cansancio al lado mío, previo decirme que hoy le dejé mal la nota en el cuaderno autorizándola a retirarse con Nati, mamá de Juana para almorzar. En efecto, parece que a las 7 hs. de la mañana, no distingo entre cuaderno naranja y cuaderno rojo.....Agus le grita a Margarita, cuando bajo me recuerda que perdimos el turno con la dentista, y le duele una muela, empieza el horario de la culpa..... el que las hace las paga : Como siempre en la peluquería, las revistas y en una de ellas,  Patricia Suarez, y una editorial con una verdad recontrarevelada : escribir en la compu sentada en la cama, con la tele de fondo mirando un noticiero, engorda !!!!!!! Buenas Noches ......
          










Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo