Hoy literalmente me siento asi.......

13 dic. 2012




 Mientras estudiaba en una clase de literatura, una de las profesoras más graciosas e histriónicas que tuve, nos dio como parte obligatoria de la asignatura, una lista de pequeños escritos de autores clásicos. El que les dejo ahora, revela un costado breve sobre la historia en general, que demuestra como pasan los años, y nosotros parece que andamos siempre en la misma aunque tengamos tecnología de punta y hayamos mejorado la calidad de vida. La humanidad sigue juzgando sin piedad y condenando con ligereza....   

 La pena de muerte....

-Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos
-Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente de la del Estado
-Fui condenada a la hoguera, culpada de tener tratos con el demonio, encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco
-Fui descuartizado, por rebelarme contra la autoridad colonial
-Fui condenado a la horca, por encabezar una rebelión de siervos hambrientos.Mi señor era el brazo de la justicia
-Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico protestante
-Fui enviada a la guillotina, porque mis camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los derechos de la mujer entre los derechos del hombre
-Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios
-Me fusilaron encinta, junto a mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales
-Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente
-Fui enviado a la silla eléctrica a los 20 años de edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien como suele decirse de los embriones en el claustro materno
-Me arrearon a la cámara de gas, por pertenecer a un pueblo distinto del de los verdugos
-Me condenaron de facto, por imprimir libelos subversivos, arrojándome semivivo, a una fosa común
 A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales, supieron con certeza qué delito merecía la pena capital. Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar.
Cada vez que se alude a este escarmiento, la humanidad retrocede en cuatro patas.
Maria Elena Walsh

Buenas Noches, y mi enorme agradecimiento a Pipa por el León...





Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo