El día que quisimos ser Sofía Sarkany......

1 sept. 2016


Tengo la rueda de una Hyundai Tucson en la puerta de mi habitación...algo de Corea del Sur dentro de la casa.....No me estoy volviendo más extraña de lo que soy, me invitaron a ir a un cumpleaños de 18 (eso, me afecto más que la rueda.....me perdi millones de cosas a esa edad), en un lugar medio complicado, así que a las nenas se les ocurrió que después de perder cuatro ruedas, el seguro, de seguro ya no iba a garantizar nada, y encima estábamos a punto de ir a MDQ....."Ma, dijo Agus preferible que pierdas la luneta otra vez y no encuentren la rueda......". Desde entonces está dentro de la casa por miles de razones : cansancio, vagancia, el protagónico de padre y madre en una sola persona : yo....básicamente eso. 

Esta historia debió empezar así : madre e hijas de esta mini familia estamos absolutamente agotadas. Ese jueves, me levanté con resaca, mal (debi haber tenido 18 en los sesenta, para poder bancar una cultura falopera, y alcoholica con mucho más resto), no me podía mover de la cama....pero me movi. Encendi C5N, y descubrí que mi resaca era una pavada en comparación con el terremoto 6.3 que hacía unas horas nomás había destruído un pequeño pueblo de Italia, Amatrice....muertos, gente pidiendo ayuda entre los escombros con celulares.....fui al cuarto de Agus, un despelote, de todo menos la ropa para el colegio, prendo luces, empiezo a manotear medias, jumper, chomba, zapatos.....no puedo encontrar ningún short.....miro la hora, otra vez zarpada, border para llegar al colegio y al trabajo. Corro al cuarto de Carolina, otra vez la TV prendida, me olvido de programarla para que se apague un par de horas después que se duerme (ya escucho reproches, sepanlo cada uno se duerme como puede, si yo necesito una copa de vino, o un te de jengibre, con miel y limón, más alguna pastillita que me anime, no creo que ver dibujos animados sea tan terrible como música de fondo para una nena de 10 años). Bueno, en el de Caro hay comida por todas partes, lápices dibujos.....todo en el piso,  pero de la ropa del colegio ni rastro, y eso que ella en eso es la más responsable. Miento, la pastilla de la epilepsia de Agus la mata, y el colegio y los padres divorciados y la adolescencia......Ninguna es mejor que la otra....entre las dos son un mundo lleno de colores, una montaña rusa mezcla de Hulck y Space mountain......

No pude con Agus.... Vestí a Carolina y a mi atropelladamente....El padre llegó siete y cuarto. Caro salió dormida, le dejé la nota en el cuaderno para que Eugenia, la mama de Cata, pudiera sacarla para llevarla a Hip Hop, yo me encargo de ir a buscarlas. Entro corriendo otra vez, saco el colchoncito de linyera de Margarita, los juguetes, el kong lleno de higado en trocitos preparado al horno, más un poco de queso cremoso. Le instalo, sus mantas en esa Casa que parece de muñecas, la cucha del patio.....junto los diarios que dejo por la noche, si, su baño privado. Margarita duerme adentro, hago lo posible para que Amelia no lo note, por eso toda esta movilización por la mañana. Cierro la reja, el ventanal, limpio todo con toallitas húmedas y lysoform y aqui no ha pasado nada.....apago luces, me tomo un dioxaflex porque me levanto como si hubiera hecho la vertical toda la noche, me llevo dos manzanas, le dejo la nota a Amelia con todo lo que necesito que haga y me lanzo en la camioneta coreana sin rueda de auxilio.....Pongo un rato a Juan Pablo Varsky y su grupete, son de mi edad maso.....me aburro. Pongo mi música. Arranco, saludo a Mauricio en su garita de custodio.....y empiezo a comer la manzana......Pero la rutina, empieza a fallar, tengo nauseas, no me siento bien.....

Cuando estoy cruzando Callao, llamo como siempre a Franco para pedirle que Alejandro (flecha), me traiga el cafe con leche......me hace reir. Saludo a Moni, subo al ascensor....me siento mal de verdad. Entro y todos mis compañeros me miran asombrados....voy a mi escritorio, el cafe ya me lo dejaron, lo tomo....y veo a mi compañera moverse con esos humores que a veces encuentro insoportables....entonces decido que esta vez me vuelvo, no puedo estar ahi....voy a vomitar. Me arrastro hasta lo de mi Jefe y le digo : "Javi me voy, no me siento bien, disculpame...". Tomaste algo ?, podes manejar ?. Me acuerdo de Schwarzenegger...en "Terminator", pero no digo "I ll be back", "Javi, si hay algo que realmente se hacer en cualquier estado es manejar....y si es para volver a casa...mucho mas". Bueno, me dice...pero avisale a las chicas que llegaste bien...

Llego, entera pero nauseabunda. Antes de eso hago un último esfuerzo como Santiago, nuestro corredor de Vela con la mitad del pulmón (y eso que yo lo tengo entero, creo) teniendo que decidir a lo Dr. House, el movimiento justo, porque le acaba de cambiar el viento, ese viento que para mi se traduce en mi vieja amiga Amelia. "Anita que cara, toda ojerosa, estas bien ? "Me lo hizo fácil, "no", le contesto- " me voy a  acostar ya ! (asi, con acento)... cuando termines anda tranquila  y avisame que tengo que abrirle a Carolina cuando llegue el micro. Gracias"....intenta sobornar a Cecilia Carranza Saroli, pero no sabe que la penalización que les puede transformar la regata, en una grave desventaja, en realidad es el último incentivo que la provoca, y claro como a mi, no logra detenerme con nada para llegar a la cama, y a ella y a Santiago  Lange, al oro en los juegos Olímpicos....


Me duermo como un bebe....hace días que no puedo descansar, me siento abrumada.....Seis de la tarde, abro un ojo, los dos, me siento aliviada, no me pesa el corazón y el cuerpo está más dócil....

Salgo del dormitorio, la casa está a oscuras....Caro duerme profundamente. Escucho ladrar a Margarita en el patio, y recuerdo que Agustina me pidió que la despierte....tiene que hacer un trabajo de plástica y estudiar historia. La despierto y bajo las escaleras corriendo, prendo luces, le abro a Margarita que entra como un ciclón con la pelota de tenis en la boca, por suerte en esta casa hay alguien que quiere seguir jugando......Entonces escucho gritos, "Maaaaaaaa !!!!", atrás viene el llanto, vuelvo sobre mis pasos, y veo a Agustina tendida en el piso con papel de diario, pintura, las cajas que le había comprado cuando tenía cinco o seis años para armar pulseritas. Me siento y me explica que se le acabo el pegamento, que va por la mitad de una de las botitas, y no llega a la otra y menos a estudiar historia......."llora, llora y llora", no la puedo calmar, no soy de mucha ayuda porque sigo pensando : para qué nos hacemos sufrir con todo esto que armamos, digo esta cuestión de la organización en sociedades que nos consumen y nos matan....el discurso de lo que debemos hacer, porque asi lo aceptamos tomados de la mano y convencidos de reglas ejemplificadoras, esclarecedoras, si las seguimos al pie de la letra tenemos que ser felices o no ?....Como sea, salgo mitad en piyama, mitad vestida, y con un enorme sobretodo. En la esquina hay un kiosco, le dicen maxi, porque parece que te vende hasta comida, desodorantes y por supuesto pegamento. El problema es que hay tres hombres dentro, les pido pegamento "que tenés que pegar ?", "es un trabajo de mi hija, una intervención, como le dicen ahora, en un par de zapatos de cuero, necesita pegar canutillos y demás". "No pero para eso, lo único que te sirve es plasticola",  insisto "no, quiero pegamento de los otros tipo poxipol", "pero eso es para otra cosa", discuten entre ellos, es como un ateneo médico. Me vuelvo con la boligoma. Agustina se quiere matar, pero empezando conmigo. Gritos, más llanto, casi ocho de la noche. " Pero mama, eso no me sirve, y me falta un montón....". Encima traigo a Enzo, del supermercado chino, porque Xai no se siente bien.  Cuando Agus, me ve con él a upa, y mi mirada recontraconocida que suplica ayuda para entretener a un nene de dos años, se produce la converción, el demonio la toma por izquierda....los ojos chispean odio....Enzo y yo bajamos corriendo, y nos encontramos con las más chicas (si, una mama, tiene problemas con el padre, el abuelo de la nena.... y me pide que se la cuide, acaban de internarlo, no me pudo explicar mucho), las de diez, están jugando con la play.....ni me miran. Salgo otra vez, voy a dejar a Enzo, martirizándome por mi fracaso. Vuelvo al kiosco, me cruzo con vecinas que me saludan y me conversan, les cuento y me dicen que los de ese kiosco son unos "chotos"...asi dijeron, que vaya a la ferretería de la otra cuadra....Ya son más de las ocho, ferretería cerrada. Vuelvo con los opinadores, ahora me dan otro.....fracaso rotundo, más llanto....la tercera no me para nadie, les compro uno de cada uno de los pegamentos que tienen....ya no quieren convencerme de nada, mi mirada los espanta.....y yo me espanto cuando veo detrás mío a la mama de la nena que está en casa. Mandibula por el piso, disculpas varias "las deje un minuto, tuve un problema con la más grande, pero ellas estan bien, además está Margarita (????)......"No te preocupes venía por Chivilcoy y te vi". Entrego a Catalina intacta, me siento en el piso con Agus. A Historia no llegamos....aunque a Sofia Sarkany la tenemos ahí nomás....capaz me toca una nena con habilidades para dedicarse a los zapatos, a la moda....que se yo, nunca se sabe Eso si, el pegamento, es el quid de la cuestión, lo que hace la diferencia.....sin duda la buena de Sofia ya lo sabe, se lo habrá enseñado su papa....















Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo