El baile...
26 nov 2020
Otra de cuentos......whatsapp
25 nov 2020
Llueve, estoy sentada en el piso, hoy es sábado. Ayer fue un viernes fatal : segundo día de "vuelta al trabajo", sin palabras, y si hay alguna para describirlo lean bien : "horripilante !". No cabe duda, Tribunales, no es lo mío. Encima, ando pisando mi autoestima, como si fuese el bicho amigo de la luciérnaga del cuento de Carolina. A las 10 de la mañana del viernes, ya me quería volver, tenía que escribir un despacho de un renglón y parecía que jugaba al ahorcado, no embocaba una letra, una tecla, nada. Andaba en círculos como los chicos de la película "In Fear" y volvía siempre al mismo lugar. Creo, que me vendría bien un coach (ese tan de moda "que ayuda a las personas a esclarecer sus metas laborales, personales etc. y ponerse en camino para alcanzarlas"), o un acompañante terapéutico, o entrar en alguna de esas comunidades de Dios y redenciones. Entonces sería como Jennifer Lawrence en "Los Juegos del hambre". Pero "estoy en llamas", no piensen mal, no sean perversos en este momento lo menos que doy, es "cachonda". Por el contrario, me estoy haciendo cenizas y en cualquier momento quedo como un vampiro tomando sol...
El Suburbio anda revuelto haciendo malabares, con cumpleaños y de otras fiestas, digase comuniones
24 nov 2020
Para que tomar clases de teatro, si todos somos unos personajes envidiables..........
19 nov 2020
No doy másss -como ese perro del programa al que llaman "Fatiga"-. Si lo reconozco, me cabe ese sayo, soy débil, me canso enseguida, el mundo me aturde !; pero tengo que escribir la bitácora antes que se me olviden hasta los sabores y los colores de ayer, o se me mezclen con los de hoy.
El estressaso inevitable del comienzo de clases me mató, desde que empezaron no consigo organizar nada, se me van escurriendo días, chicos, iguanas, cobayos, Marcelo, Amelia. No hay equipo, esa es la palabra, todavía como Bianchi no le encuentro la vuelta, propongo malas variantes y me voy al descenso.
En cualquier momento, las manos me quedan como garras de tanto mensaje por contestar. Las más demandantes son las mamas del colegio. Después les siguen en grado complejidad : amigas en problemas, amigos preocupados, hermanas, madres, señores que arreglan heladeras. Otros señores que sacan un pedazo de alfombra de acá y mandan por allá. La malaria económica termina por sacar lo mejor del ingenio propio y ajeno. Entonces, en lugar de cambiar la alfombra, sacamos un pedazo de debajo de la cama ponemos un remiendo parecido allí, colocamos lo quitado en el pasillo de distribución, sector que se ha transformado en irresistiblemente lúdico para hijas y amigos que de tanto tirar de la hilacha casi han hecho desaparecer el lugar más concurrido de la casa.
Hoy no voy a hablar del trabajo. Se terminó, no es una estrella en ascenso que capta toda mi admiración y es lo único de lo que puedo hablar. De todas maneras, noto la influencia, lo aciago del lugar, que termina por condicionar hasta el humor para escribir.
Este jueves empezó terrible. Era mi día especial con Agus. Íbamos a la reunión, sobre las clases que quiere tomar de teatro. Me sorprende esa decisión; las ganas que tiene de ir. En realidad, me da mucha curiosidad, sin embargo me había levantado sin fuerzas. Dudaba entre tomar un taxi o manejar. Al final decidí que con lo de teatro necesitaba el auto.
Llegué pálida al trabajo, ojos vidriosos, mirada perdida. Sin proponérmelo, logré mi cometido. Los asusté. Me temieron por un segundo. Hasta que se dieron cuenta que era yo, la jefa buena, la maestra que en el colegio les da todas las respuestas. Justamente por eso, disfruté tanto del susto que les pegué, como si fuera una actuación digna de Monster Inc., como de los mimos que le siguieron, y la taza de café caliente sobre el despacho. Me senté y recuperé cuerpo y alma.
Aunque, no del todo, digamos fue de esos días en los que uno va pero hace manualidades, figura pero no rinde nada. Acá tengo una inquietud, no entiendo bien como todavía no nos avivamos. Nosotros inventamos todo esto, este sistema de vida, nosotros solos nos mandamos a sufrir, no les parece raro ?. Perdón, me distraje. Hoy era el día tan esperado, el de prueba. Veamos si madre e hija se la bancan tanto como anuncian, y a brillar - teatro - no digo Broadway o Corrientes, hablo de cambiar trabajo por cualquier otra cosa, solo por un rato.
Aguanté en el trabajo hasta donde pude, y decidí acabar la puesta en escena del día. Silbando bajito desaparecí, igual que después de asustar niños lo hacen Mike wasowzkil y el incondicional Sullivan.
A mitad de camino, el número del celular que empezó a tronar, me dejó helada, el colegio, atiendo y la voz me hace pensar en ese disco rayado que pega mal
- hola la llamo porque Carolina no se siente bien dice que le duele la panza, no se, yo no la noto muy mal, pero bueno lo dejo a su criterio - y contesto rea (lo aprendí de una jueza, que cuando se sale de ella nos tutea y se pone peor que un Barrabrava) - disculpame estoy manejando vuelvo del centro (entiéndase con tono vuelvo del infierno), de que me estás hablando, que me queres decir, cómo es la cosa ? pago una fortuna para me hablen con esa ligereza ? Con tan poca información ?.
Bueno señora, no se ponga mal, quiero decir que yo no la noto tan mal, respuesta: mirá, directamente voy para allá, tardaré 20 minutos. Cuelgo. El cel otra vez - me va a hacer odiar una canción que de Redemption, no tiene nada cerca mío; querido Marley, Bob mi dulce de leche, cómo se ve que nunca fuiste madre obsecuente, cumplidora y llena de obligaciones, ya se, ya se Be Happy, no problem, dont worry - Ahora es mi mejor amiga: donde estas ? respuesta: no se, es una buena pregunta. Llamo a mi hermana para que vaya a buscar a Agus, en una oración le explico el plan improvisado para llegar con algo de cabeza a Palermo, dos puntos es asi: yo saco a Caro, paro en casa, me desparramo 10 minutos, vos me traes a Agustina a casa y te llevas a Caro, Amelia se va, viene Marcelo, la rescata (fíjense ya la poca participación del tipo en la vida doméstica, no era más que relleno dentro de la escenografía), yo me voy directo a La Galera con la actriz.
Y asi fue. Puse GPS, aunque por instinto mas o menos puedo llegar. Sin embargo me desubica tremendo edificio Palermitano frente al teatro. Hace mil años que no vengo, veo un hueco y estaciono : GARAGE, estoy fusilada, anestesiada lo dejo igual. Paradas las dos frente al teatro, solas, no hay nadie, saco lo que imprimí del mail en el laburo, y empiezo a llamar a secretaría -nada-, pruebo un celu, me atiende una mujer y sin dudar le pregunto si sabe algo de una reunión de padres que me imagino ella será del teatro porque su celular aparece en el mail que me enviaron al trabajo, respuesta : si, mirá el horario de secretaría es hasta las cinco de la tarde (casi sufro un desmayo son 5.30 hs.), pero golpeá la puerta, dale, yo te espero en línea, golpeo con alma y vida frente a la mirada de los extrañísimos seres que habitan el lugar, me sigue hablando, me pregunta quién es la profesora ?, y no sé como me acuerdo un apellido que empieza con L, si- me contesta es Marcela. Esperála suele retrasarse, cualquier cosa me volvés a llamar, estás segura que te dijo ahí, yo a esa hora dudo de todo, pero no se lo iba a hacer notar, -si me dijo acá-mientras de reojo veo que un auto sale de delante del mío, le tiro cartera y cel a Agus, y me desmorono de nuevo sobre el auto. Arranco y lo adelanto feliz, me salió una. Vuelvo y veo venir a la profesora, no la conozco pero tiene la cara, esa cara. Me dice - te pido mil disculpas, venís a la reunión ? Sip. No me vas a creer esto me olvidé las llaves del teatro. No me caí, porque al final como en la película del avión con piloto drogado (Denzel Washington, se acuerdan ?), me salvó la pastillita y el entrenamiento que tengo encima. Ella, Marcela, sigue, moviendo los ojitos de acá para allá, y me dice : Hector, justo no está (el director de teatro), estoy tratando de alcanzar por sms a los chicos de secretaría para ver si todavía alguno queda por aca cerca, yo arriesgada le pregunto donde vive, y me entrego : sino te llevo con el auto y volvemos (eso es estar bien drogada), por suerte ella misma desparrama lucidez y me dice : no en Caballito, no llegamos de vuelta ni locas. Bueno, - le digo ya dispuesta a todo - lo haces acá en la puerta. Sabes qué pasa, no sos vos sola, son más de veinte personas, que por supuesto fueron llegando, cargadas de chicos con viandas; lo peor más chicos que Agus que intentaba saludar (idiota como la madre) nadie respondía al saludo, y por lo bajo me decía, mami son todos más chicos que yo. De pronto me vi de afuera, y traté de reirme de mi y del resto. Me concentré en enumerar y describir : madre que sale del trabajo, madres al pedo, madres extrañas, abuela que no deja de hablar, madre asustada, padres con chicos gordos, padres con chicos quilombo, gente con anteojos cool y pelo verde cortito, pollera larga, netbook que pasa hablando con su Iphone, y siiiiiiiiiii última pero la mejor : señora mayor con labrador y llaves. Entro primera sin dudar, y me desparramo en los almohadoncitos de primera fila, el resto se acomoda como puede, la abuela sigue repitiendo que su nieto Giuliano se tiene que operar del ombliguito, tiene cinco años y la mama trabaja, que su hija, la mama de Giulianito, también estudió teatro en el San Martin pero con Jorge Barreiro ????? y tomó clases de danza en el Cervantes, pero que ahora es bioquímica, nos está matando. Al final me morí de risa, como si mirara una película o una obra de teatro, como si yo no estuviese ahí, la profe se sentó en el escenario en un banco alto y nos contó de que se trataba todo.
Síntesis, Agus tiene una vez por semana, y el grupo de es todo de su edad, ella entra nueva con otra, si la inscribo podemos ir a ver gratis durante todo el año todos los espectáculos de La Galera, la miro, seguro querés ? se ríe, si mama me encantó, claro le dijeron que tiene sonidista, iluminador, y coreógrafa, disfraces, les enseñan a armar los personajes, las hacen leer mucho, a mi me dejó encandilada la cosa, y la verdad no sé que hubiera dado por subir a ese escenario y actuar !!!! Pero de mi, porque según Agus hubo un momento en que ella también se detuvo a mirar y nos encontró a todos tan personaje que se le hizo agua la boca de las ganas de imitarnos. Salimos pasadas las 8 de la noche, pero me había reído tanto que no sentía nada, ni el dolor del brazo con ligamentos rotos, ni la pesadez que me aplasta la cabeza de expedientes, y pensé que podía ir a visitar una galería de Arte a la que me invitaron sobre Gorriti, pero llegué hasta la esquina, vi autos trabados, y las cuatro cuadras que me separaban de la galería y un enorme cartel luminoso que decía POR HOY VOLVER A CASA. La bellavaliente, -obra que están promocionando ahora en el teatro - que caradura pero me cabe el papel por momentos jaja, pero la que aparece es la profesora con la que acabamos de hablar. Abajo les dejo fotos de todos, la primera la señora, con labrador y llaves que nos salvo, y al final, si se fijan bien, la última foto, la cuarta chica a la derecha es Marcela, la dueña del destino actoral de Agustina.
Un chaman, dos fantasmas y una entidad...era eso parece
14 nov 2020
Ahora que estoy más sola que loca mala, y los gastos con la pandemia y sin hijas en la casa, han mermado considerablemente, he hecho de un hogar lleno de recuerdos, que no siempre es bueno tener en formato portarretratos, muebles de hace veinte años, etc., un lugar en el que solo se respira presente, otro camino, hacia otro futuro. Sino hiciera eso, la maldita nostalgia, disfrutaría revoleándome al piso con una buena toma hasta que quedase absolutamente deshidratada y vacía. Pero ojo !, yo también tengo lo mío, después de años de titanes en el ring, me se todo de lucha, ( tanto vitorear al caballero rojo : "Caballero rojo, es intrépido y leal, es valiente y es genial"), así que me paro, le asesto, una patada de canguro, y cuando la tengo en el piso, le mando una flor de tijera al cuello, le pego a la tristeza con su propia fuerza.
Pero, si esto terminara con una buena toma, reflejos intactos y algo de talento como el que tiene "Beth, en la serie Gambito de Dama", una ajedrecista -mujer se entiende- a la que los hombres temen, no tendría nada que contarles. Presten atención, hete aquí la historia....
Había una vez una joven de unos casi cincuenta años, con la energía de unos 20, quien luego de varios entuertos y otras complicaciones de la vida, había decidido cambiar un viejo aire acondicionado que nunca funcionó por uno nuevo, (le decían que guardar cosas rotas, era otra espeluznante vía de seguir atrayendo mala suerte a su vida), así que apenas vio la oportunidad, consultó con su electricista amigo, y a eso de las tres de la tarde ya lo tenía en su casa, colocando el aparato (sonó mal pero no lo puedo decir de otra manera). Me quedo cerca de él mientras estudio alemán. Apenas me concentro un poco, él, al que le da por hablar y hacer bromas, intenta iniciar un diálogo. Me ve concentrada pero insiste, hasta que abandono, derrapo y le doy el gusto de prestarle mis orejas, conversamos. Me pregunta cómo ando, todos saben que como la mona (hasta en el alemán que comencé a estudiar me va de floja para abajo, nunca tengo rachas de dos días seguidos en las que aparentemente de tanto estudiar ya podría ir especulando con mudarme a Berlín). Digamos, que en estos últimos años, mis problemas se han vuelto internacionales (alguien se va a sentir mejor con esto -mal de muchos consuelo de tontos- dicen). Y claro mi electricista, también lo sabe. Me dice -"se te nota la tristeza en la expresión de los ojos, pero por sobretodo la derrota, como que te acostumbraste a cierto tono o nivel que puede atraer aún más las malas vibras", - "Mirá capaz te vas a reír de lo que te voy a decir"-"Decilo, si me hace falta algo, es que me hagan reir". Yo soy chamán me dice, mi sobrino ve gente muerta, tiene un don, (no se lo dije, pero capaz que cree que no conozco a Shymalan), el ve seres y entidades, que no siempre son gente muerta, son otra cosa, demonios que atravesaron un portal y vienen del infierno. El los ve, yo me transformo en otra cosa y los saco de las casas. Para mi, todo esto que te pasa tiene que ver con eso, si querés te aviso y un día, tirando a la nochecita que es cuando los ve mejor, venimos los dos con mi sobrino. Que pude haber contestado ? seeeeee. Probemos con todo, y eso que todavía no tengo turno para constelar porque no estaba armada la agenda del mes que viene.
Un viernes, me cae el whatsapp de Pablo :"Hola, hoy podemos ir, te parece a las siete ?", aplausos, adrenalina, mi cabeza que gira de placer como en montaña rusa, pego un alarido de contenta que lo asusta ! "ok, a las siete estamos ahí". A la hora convenida, aparecen, Pablo en su carácter de chaman, ya no como electricista, y un chico casi de su altura, 1,80 pongámosle, con varios colores en el pelo. Margarita y yo somos toda Bienvenida (Auf Wiedersehen). Una vez dentro, el chico -flaco y desgarbado- se pasea por toda la planta baja, se miran, y el jovencito de amarillo verdoso, me dice "debe ser por tu perra, acá abajo no hay nada, eso si, vos estás trabajada, tenés un aura negra alrededor de tu cuerpo como una sombra (con lo que me gusta vestirme de negro!). Preguntan -podemos subir ?, si claro, los acompaño y cierro la puerta de la escalera para que la bretona no suba. Me quedo sentada en uno de los escalones más altos, los dejo entrar a mi habitación, 5 minutos después sale pablo -"Hay un fantasma en tu cuarto, no te asustes, en realidad es un demonio, escucho al chico hablar, Pablo sigue, es malo dice mi sobrino, te lo pusieron para joderte, tiene una remera azul, jeans raídos y el pelo rasta. El mismísimo "Bob Marley está en mi cuarto, por qué va a ser malo ?". Sonrisa - no, es otra persona, lo describe por si lo conocés, no le puede sacar palabra (para mis adentros pienso "y si le dice que cante "Woman don ´t cry", me arrepiento mejor ni lo propongo). Entran al cuarto de una de las nenas, y los escucho hablar a los dos, acá tardan más. Pablo se asoma apenas, "hay un nene acá, está perdido, no te conoce, afirma que los padres de él si, que venían mucho a visitarte". Como en el caso anterior me lo describen, 5 años, rubiecito. Respuesta : ni idea. Ahora sale el sobrino, me mira asombrado y me cuenta, que el nene está acá obligado por una entidad superior a él y al que está en tu cuarto, para hacerte mal, él no quiere, pero no sabe como salir. Se pone más serio y me dice "La entidad que los maneja es peor que la de tu cuarto", ahora no está, seguramente se fue, porque aparecimos en escena. No me pregunten por qué pero me acuerdo de "Brigada A", (todo delata mi edad, pero no me importa, quién más tiene fantasmas en su casa ???). Entonces escucho hablar a Pablo y tratar de calmar al nene. "Vos quedate acá, que está lleno de juguetes, disfruta, ese demonio no te puede hacer nada aunque no cumplas lo que quiere que hagas, te tiene engañado". Sale del cuarto serio, y los dos me piden entrar al otro cuarto y luego al altillo. Parece que el altillo está tomado por la entidad, que no está, no saben por qué, les sigue pareciendo que es por la presencia de ellos.
Al rato volvemos todos abajo, se comprometen a regresar para sacarlos, me piden que me de un baño con agua tibia, albahaca, ruda macho, lavanda, una cucharada de miel y colonia inglesa, durante tres días. "Después nos llamás, me dice Pablo y venimos a sacarlos", sino queres llevar a la perra a dormir con vos, te paso una música de you tube que las presencias aborrecen, y la ponés antes de irte a dormir. Los despedí con mi mejor sonrisa. Puse la música que me dejó, era horrible, hasta yo de escucharla correría lejos si no puediera apagar el audio.
Me da curiosidad son las 9 de la noche, entro al cuarto de la más chica, si ningún miedo (ojo ellos, antes de irse me pidieron que no me sugestionara), "Che enano donde estás, mirá que yo de chica era babysitter", "en este cuarto tenemos de todo para jugar"....nada, silencio de tumba. Un poco más preocupada entro a mi cuarto. "Querido Bob, no te enojes, ya sabés como es la gente, hay algunos pocos que escucharon la letra de tus canciones -viven y dejan vivir- canta todo lo que quieras, y la entidad esa, de donde salió?", nada no tengo poderes paranormales, hago puchero, cierro los ojos, me enfoco, nada, miro la mancha de humedad arriba en el techo y pienso cuanto me va a salir arreglarla. Me retiro.
Después de cenar miro una serie de terror que me tiene atrapada "Chambers". Cuando me voy a acostar, chusmeo pinterest y se me aparece esta frase : Las casas, son epitafios, ecos de la gente que alguna vez vivió ahí. Me acuerdo que el viernes trece tengo turno con el oftalmólogo, casi me quedo ciega otra vez, cuando una loca del trabajo que ni me conoce, me empezó a hostigar, esa chica da miedo porque tiene poder, lo que la pobre no sabe es que a mi el único poder que me puede llegar a hacer mella es el de dos fantasmas y una entidad. Tiremos las cartas otra vez mi querida, yo siempre tengo un as en la manga, para sus rabietas pura banalidad.
Dicho eso, decido irme a dormir, pero con mi bretona zanahoria, pongo unas toallas viejas, ella sabe donde acomodarse. Nos dormimos sin música. y de la nada a eso de las tres de la madrugada, se encienden unos parlantes abajo a todo volumen. La bretona salta de la cama y corre abajo, yo semidormida, no entiendo bien que pasa, pienso que hay fiesta en la casa de enfrente otra vez, me desubico pero sigo a la perra. La encuentro sentada frente a los parlantes, me ubico, están a todo volumen, los tomo, no veo bien, hasta que descubro que donde dice on-off, la tecla está en on, la paso a off. Se apaga todo. El corazón me late fuerte, subimos. Nos dormimos dentro de la película.
Hace días que la perra me acompaña a todas partes, mientras esperamos que Pablo vuelva. Yo invoco la lengua alemana, que es sajona, después de mirar outlander, todo puede ser. Bitte, nicht. Auf wiedersehen.











