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Generación X...

2 may 2021


La portada de la revista decía asi : "Cómo ser feliz en el trabajo". En dos segundos y medio, la estaba devorando. Ya se los dije millones de veces, la respuesta a sus vidas no está en una novela de Rodrigo Fresán, el verdadero "Mantra", lo tienen ahí, a mano en una revista cualquiera. Se puede ser devota de una revista de peluquería como de una religión ????  Al menos no debería subestimárselas tanto. Igual de peluquería, peluquería no es, un poco les mentí porque es una revista de y para hombres. Ojo, no para cualquier clase de hombre y no, de ésas tampoco.

Resulta, que finalmente, todo es una cuestión de generación. Durante mucho tiempo fui feliz de pertenecer a la generación X, más si Ethan Hawke estaba cerca, y lo suficientemente lejos Winona Ryder (digo por el tema ese que la tiene a mal traer, le gusta algo de tu casa y de pronto lo siente suyo y se lo lleva). Reality bites (1994).

Los veinteañeros de entonces, echaban por tierra con el mandato de sus padres, todo terreno, todo trabajo. Empezaron a darse cuenta que la cosa pasaba por otro lado, lo efímero de la vida se les dibujó en la sonrisa pícara y se pusieron combativos, se creyeron progres por pensar que podían lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Sabelo Ethan hawke, querido Troy, rebelarse contra el pequeño burgués, no te llevó a otro lugar que a protagonizar "Sinister". Entonces, los X, empezamos a participar de algo verdaderamente siniestro, emparejar vida con trabajo, y conseguimos a puro malabarismo, que el stress se nos riera en la cara mientras domaba leones. Nos enfermamos y engendramos a la generación I. Los I, nos sufrieron, después nos miraron con pena y supieron sin ninguna duda que tenían otra respuesta. Entonces, como dice la revista "...la generación I resolvió la felicidad en el trabajo corriéndolo como eje central de su vida. Para ellos los amigos, las redes sociales, el tiempo libre, compartir experiencias, viajar son tanto o más importantes que trabajar. Esto hace que tengan menos miedo a perder un puesto, pero también menos compromiso. Los Y son felices, cuando en lugar de sentirse parte de un trabajo se sienten parte de un proyecto...".

Nosotros proclamamos nuestra libertad con afirmaciones soberbias, dogmáticas, fruto del miedo y la culpa, igualito que Troy, parecía que entendíamos todo cuando lo escuchábamos decir que la vida "no es más que una lotería azarosa de tragedias sin sentido y una serie de momentos en los que te salvas de milagro...así que me regocijo en los detalles, como una hamburguesa con queso, o el cielo diez minutos antes de llover, el momento en que la risa se convierte en carcajada...entonces me pongo cómodo, fumo mis cigarrillos Camel Straights y disfruto de la vida a mi manera...".

Yo disfruto mirando a Agustina estudiar, sin poder concentrarse, en hiatos y diptongos, borrando y jugando al hokey, o patinando por la casa mientras espera que el liquid se seque. Mis respetos a toda la generación X, hoy es domingo y mañana tengo que ir a trabajar, pero no como parte de un proyecto ni en algo que me guste, sigo buscando la forma de escapar pero a la manera de los xmen, ya no puedo improvisar ( y lo peor, no puedo perder el trabajo, nos tengo que mantener a mis hijas y a mi de la generación) "I",  mucho menos la que desarrollarán las siguientes. Pero puedo comprenderlo perfectamente. 

Hay que seguir a muerte los sueños, aunque las respuestas del otro lado sean un no infinito, o así lo parezca. Y sino pregúntenle a J. K. Rowling.




Veronika wants to die

28 abr 2021


 

El título, es el nombre de una película cuyo comienzo todos los que tienen hoy mi edad, reconocerían al minuto.  En esos escasos primeros momentos de filmación, ya no sería Veronika la que quisiera morir. Por supuesto como me enseñó una vez, la pequeña Mel Muñiz, a veces lo mejor del arte, es una palabra que se escucha, una conversación al pasar, digamos trozos de vida robada que se usan para crear canciones, y en mi caso post para mi blog. No se el nombre del guionista, y claramente no lo estoy plagiando, porque voy a transcribir una realidad abrumadora, pero un poco mentirosa : Se supone que comienza hablando Verónika, una preciosa Michelle Gallaguer  "Luego de que decidas que estoy deprimida, me medicarás cierto ?, conozco cientos de personas que están medicadas y están bien, de verdad. Volveré al trabajo, con mis nuevos antidepresivos. Cenaré con mis padres y los convenceré que volví a ser una persona normal, que no causa problemas. Y un día, un tipo me propondrá casamiento, será agradable y mis padres se pondrán muy felices. El primer año, haremos el amor todo el tiempo, el segundo y el tercero cada vez menos, pero justo cuando empezamos a hartarnos uno del otro, quedaré embarazada cuidaré de los niños, conservaré el trabajo y pagaré la hipoteca (en mi caso, a veces nos ayudaba mi papa, sin recibo o documento que así lo probara). Esto nos mantendrá estables por un tiempo y luego de unos diez años, él tendrá una aventura, ya que estaré muy cansada, los descubriré, y amenazaré con matarlos a él, a su amante y a mi misma (cosa que lejos estuvo de pasarme, digo lo de querer matar a alguien).Lo superaremos, y algunos años después, él tendrá otra aventura, pero esta vez fingiré que no lo sé, para qué armar tanto escándalo otra vez; y viviré el resto de mi vida a veces deseando que mis hijos tengan la vida que nunca tuve, otras veces feliz en secreto porque se parecen a mi. Estoy bien de verdad. Veronika". Esto es el clishe de los clishés. No se preocupen no les voy a spoilear la película, solo diré que me describe absolutamente y posiblemente a muchos de ustedes. En mi caso tengo un problema enorme, un nudo pero bien hecho, como un nudo de poste. Perdón en realidad es peor que un nudo porque el de poste se aprende fácil en cualquier tutorial, lo mío me han dicho no es un nudo cualquiera y por eso es que no hacen otra cosa que mandarme a la iglesia de la Virgen desatanudos. Pero me niego rotundamente a ir. Entonces mientras el tiempo pasa, cuando me veo mal me voy al vivero de agronomía, converso con un señor que piensa que la tengo clara para armar un almácigo como lo llama un amigo chileno, mientras yo le hablo de huerta, "El señor del vivero se entusiasma porque no puede creer que escogí plantines y semillas de invierno". Como me olvidé de medir el huertero, entre los dos, sacamos cuentas para ver la capacidad en ml y definir cuántas bolsas de piedra necesito, y cuantas de tierra abonada. No le digan que lo saque del instagram de Juliana Lopez May.


Ya está, huerta hecha, disfruté del sol, mientras estaba en el vivero, lo mismo que de algunas mariposas. Ahora espero con alegría ver asomar los retoños de las semillas. Fue el entretenimiento de un rato, después recordé el dolor que me persigue, ese que va a todas partes conmigo. Entonces decidí solucionar una cosa que me tenía intrigada, internet. Llamé al correspondiente 0800, y un poco sonrojada el tipo me cantó toda la información que tenía de mi, hasta el color de mi lencería. Debo aceptar que el tipo tenía magia, y venía con sorpresa : "señora ud no está conectada a ninguna red, está haciendo el trabajo remoto con los datos de su celular, si me permite la vuelvo a conectar. Por supuesto, exclamé, y si puede hacerlo a la matrix con Keanu Reeves, no tiene ni  idea de lo felíz que me va a hacer. No fue un buen remate, siguió adoctrinandome hasta que logré  volver a mi propia red. Eso de solucionar cosas también me hace hiperventilar.


Finalmente, con uno de esos niños dotados, solucione todo, por supuesto el pago es en especie, pero no de la que se imaginan, es comida, porque por suerte a su edad nada de lo que ingrese en ese cuerpo provocara un efecto desafortunado.


Finalmente después de un inicio tremebundo, tengo que decirles que soy la persona mas feliz del mundo. Estaba preocupada por cumplir 50, ya no me importa, se lo que hago, lo que quiero y como dijo Beatrice Wood de 105 años "I owe it all to art books, chocolate and young men".


Nueva vida, licencia en el trabajo...

7 abr 2021

 



Estos días de licencia me han permitido conocer un extraordinario mundo nuevo, del que por momentos me quiero escapar. Sin embargo no lo estaría haciendo porque he notado que tiene sus ventajas, muy distintas de las que disponía cuando estaba en Tribunales.  Pero que miradas desde otra perspectiva contribuyen felizmente a las anécdotas del blog.

Ojo, los personajes están en todas partes, y hacen de las suyas en colegios, escuelas públicas y afines.

No les voy a mentir, por un tiempo trabajar como empleada me hizo ir olvidando quien era realmente, a punto tal que en un momento dado, solo era una persona que repartía, buscaba y ordenaba expedientes. 

Encima, según el día los Jueces me querían mucho o me odiaban con toda su alma. Desde que estoy en casa, si bien por momentos me preocupa que será de mi, soy absolutamente feliz, más aún si supiera con certeza que ya no voy a volver. No hay nada mejor y más sano  para uno que ser su propio jefe, cosa que tampoco es una tonteria, se corre mucho riesgo y siempre puede fallar, pero la idea sería volverme de golpe Elon Musk, en mujer. 

El día, venia medio mal barajado, un martes comparable a una jugada de truco en la que uno recibe un dos de copa, un tres de espada y un seis de bastos; cartas horribles si las hay. Por otro lado volviendo sobre mis pasos y como últimamente estoy  ágil para pensar, (especialmente desde que dejé de trabajar) me hago la reflexiva a lo Umberto Eco, y decido que de eso se trata la vida en general. Confesémoslo, no sería fascinante encontrar la picardía, para ganar la ronda con esas cartas ? Robarse un juego con eso, produce una satisfacción solo comparable con la de agarrarse una borrachera con un riquísimo vino, de esas que de pronto te llevan por las nubes inesperadamente y no te dejan resaca !!!!!. 

Y con lo dicho, se presentó un martes más prometedor más confiado en él, hasta que se encontró con mi hija mayor (lease 11 años)  con los ojos pegados, si ya se conjuntivitis !!!!!!!! como siempre de un día para el otro. Sin embargo uno hace la prueba, con alguna esperanza la manda a  lavarse la cara, para mal porque en limpio todo se ve peor, ojos rojos infectados como en sangre que lagrimea.

 Le aviso a Amelia que Agus se queda, me llevo a Caro. A mi desde ayer los pulmones están por salírseme de tanto toser, peino a Caro, en cinco estamos en el colegio. Regreso cierro el dormitorio de Agus, y corro a desmoronarme en la cama. Previo  llamo a Emergencias, enredada entre las sabanas, y caigo rendida de sueño otra vez como si la noche siguiera adelante. Me despierto de golpe, 8.49 hs. y tiro de mi, me llevo a la cocina preparo un café enorme, sigo tosiendo, busco drogas fuertes en una canastita llena de remedios para niños con algún antinflamatorio, pruebo el pan de banana que cociné el fin de semana, me preparo una bandejita y desayuno. 

Pruebo leer un libro nuevo de Muriel Spark que da para quedarse un rato, pero no, me agarra ansiedad, por qué vaya a saber uno quien caerá de Emergencias. Cuando llamé, lo hice  tranquila,  no tengo que hablar mucho, solo decir el numero de línea y ellos se saben hasta el color de las sabanas del cuarto, en un promedio de tres horas alguien va a venir, "que tenga un buen dia".

Levanto a la enana que parece pegada al colchón !!! abro ventanas, persianas y ella grita como si fuera un vampiro, con el sol dándole de lleno en la cara. Hoy la condena era recluidas en casa, pero  el día se salió con la suya, ganó la partida y nos regalo tres cuentos más el de una amiga, que me autorizó a publicarla y me hizo morir de risa, como si hubiera vuelto a tener 15 años otra vez. 

PRIMERO: La doctora,( yo esperando a un Dr. House sudaca (nunca)), la gorda de siempre (si, hoy dejó de ser la gordita), enfundada en las calzas -solo verla dan ganas de ponerse las manos en la cara como cuando manejamos y nos da de golpe un resplandor imposible de tolerar y tanteamos para bajar el parasol - aterriza en casa con una impaciencia o una perturbación que cubre con la cadencia de su manera de caminar y de hablar (un movimiento de cola parecido al de un rinoceronte cuando se esta yendo visto en Animal Kingdom), en una palabra todo la molesta, y  lo hace notar. Sube mira a la chica  (Agus) y habla despacio, o yo en otro dial veo que mueve los labios pero escucho pedazos, por ejemplo " dos bolsitas de té frio en los ojos", algo sobre unas gotitas, y vamos viendo, bueno la nena esta redormida ni hola me dijo, mejor bajamos y te hago la receta de las gotitas, así su paso fue fugaz pero lento, y yo pensando : si la escuchas con eso que usan ustedes  el estetoscopio ?, o si querés pruebo yo digo sino te jode, porque por ahí Agus se agarró una gripe. Le podemos preguntar también a Amelia que siempre sabe de todo,  si la tocas un poquito ? algo?.


 No, la gorda como subió las escaleras, las bajó, sin apuro pero presurosa, podría redimirla un poco pensando que en definitiva quién se esforzaría mas  para trabajar por  solo 5 pesos.  De pronto mientras escribe poco, lo necesario, me dice,"que raro que no tenes perros vos, yo tengo cuatro" y me los empieza a describir, mientras sonrío y contesto en automático, no tengo lugar por ahora no me da para cuidar perros, nenas, cobayo  e Iguana.


Acto seguido, me alaba la iguana (no sean chanchos de verdad  hablo del animal), pero me advierte que tenga cuidado que se va a comer al cobayo, desde arriba se escucha la voz de Agus que habla por primera vez y grita  :las iguanas son vegetarianas !!!!! ese por supuesto fue el final de la gorda, good bye, puerta bien cerrada.

Al rato cae una de las pocas valientes de la casa, la única que salió, la bebé, trae un libro en la mano-La lengua de Mariano- quiere que se lo lea, le digo después y mientras almorzamos nos trae el segundo cuento, y nos hace reir "mami sabes que teo nos  dijo que lo estan mandando a una maestra para aprender a no mentir ?"  Que bueno, y cual era el problema ?, contame una de sus mentiras a ver ? No me acuerdo mamá, pero por ejemplo el otro día me empujó, y como me caí y me dolió le dije a la señorita,  él le contestó que yo me había tropezado con algo y me caí sola. Pero enana que buchona (mal de mi parte tanto buchón suelto, ella que diga su verdad sino termina tonta como yo), además eso no es una mentira es una manera de defenderse en todo caso, yo pensaba en algo mas grande por ejemplo :veo gente muerta, converso todas las tardes con una nena que dibuja en mi cuarto como mataron a su familia colgaditos todos de un árbol, mentiras groseras, o verdades relativas como las que cuentan los chicos en películas de terror, ella también se reía.  Entonces se me hace agua la boca porque le pongo un flor de remate a su cuento : me pide que le corte la milanesa, yo rápida le contesto que que para eso también hay maestras.


 Me da la impresión, que  el cuento bien hecho se lo mandaron a Teo y en realidad la maestra es un psicólogo o como se usa hoy en día, un psicopedagogo.  El libro que Caro sacó de la biblioteca del colegio, y  trajo a casa resultó ser una sorpresa deliciosa. La verdad yo he leído cada tontería para chicos, que a veces me asombra que los publiquen, sin embargo  esta vez, me alzo en promotora de lectura para niños de 7 años, y les recomiendo a esta docente, que fue la única que dibujó en palabras con una certeza impecable la caricatura de lo que es un docente medio pelo. Demostró reconocer problemas de niños y adultos y además me hizo reír con nada y a las nenas también. Pruébenla que de verdad tiene experiencia y sentido del humor.

Ligera como su madre (pero no de cascos), Caro me pide que invite a su mejor amiga a jugar a la tarde. Accedo porque no tengo autoridad. Les preparo merienda, quieren ver "Harry Potter". Yo escribo sentada en la cocina y de pronto Carolina entra corriendo y empieza a tirar de las escobas, entonces me levanto enojada porque la conozco, seguro tiraron galletitas y pochoclo por todas partes y como en algún punto me teme, se que quiere arreglarlo sin mi ayuda, para que no me enoje. Para evitar líos, de nena luchando con escoba, la agarro y le pregunto que ensuciaron, me contesta que nada, y yo parada con mirada de Bruce Willis enardecido insisto. Viene Juana y me dice : "Ana queremos las escobas para jugar al quidditch", sonrío apasionadamente, no quiero volver a trabajar, estar con ellas es mucho más divertido. Por empezar nunca mienten, no tienen doble discurso, siguen lineal hasta la muerte cuando se les mete algo en la cabeza, me prestan osos para dormir, me hacen dibujos y dicen "Ah me olvidé de contarte que mi mama tiene un blog", sin tener idea de que se trata el asunto, pero les parece importante.  Solo con eso soy la persona más feliz del mundo. Me encanta estar con ellas.



Por fin, se termina el martes con mi mejor amiga  que me llama en el momento más oportuno para ella y menos oportuno para mi, pero que vamos a hacer siempre nos pasa lo mismo. Ese momento es posible  cuando vuela de tribunales y va a buscar a los chicos al colegio....Ella es naturalmente linda - casi tanto como yo -(licencia de escritor descarado y con actitud adolescente, que francamente no es ni lo uno ni lo otro).

 Me llama tratando de encontrar lugar para estacionar y vomitando el día. Uno de los que solía ser, idéntico a mis días en el trabajo, antes de la licencia. Una jornada en Tribunales, dedicada a madres abogadas después de los 40 :se le borró toda la agenda de audiencias del mes de octubre en un segundo. Apretó al descuido vaya a saber qué, salió de la secretaría se fue al baño y lloró, pero como es fuerte recobró el aliento y volvió a solucionar tremendo quilombo y  lo arregló. 

Extraño ese mundo, las mujeres de este lado, las del círculo de las nenas del colegio son como de otro planeta, pero de uno que todavía nadie descubrió. Sus preocupaciones, radican en donde dejar a los chicos y cuando será la próxima fiesta en la mansión de la brasilera. Saben cosas de mi, de lo más estúpidas que ni Snowden se molestaría en averiguar. Y ahí si se les nota, que no  podrían soportar exigencias desmesuradas de trabajo, y que tienen habilidades diferentes...Nunca serían como mi amiga, no pasarían jamás por algo así, que se les borre alguna sentencia de 20 hojas, o la agendita de la pobre MES.... para qué la inquietud nuestra el haber estudiado tanto...a mi me mata y marcelo se muere de risa.....pero esta bien lo de él, debo reconocer que los hombres para eso tienen más sentido común, práctico, del humor y hablan de fútbol.

 Como sea, aliviada de haber encontrado todas las audiencias, con el nuevo sistema en cada expediente, mi amiga me llama y termina de hacer de mi día, uno mejor !!!!! Les hago el cuento porque es el clásico de caperucita roja, se repite igual en mi sector, quiero decir en la jurisdicción del colegio de las nenas al que ahora debo concurrir asiduamente porque "puedo".

  Rubia (sin resentimiento porque yo soy negra pero me adoro y además exagero un poco), audi blanco mal estacionado, tirado en realidad, micro que no puede pasar....todos varados como cetáceos.... y mi amiga llamativa como es, ve un tipo mirarla sin sacarle los ojos de encima, cruzando a pie, tipo que se pega entero contra el micro solo por verla, carcajada de ambas !!! Bueno algún "as" tenemos guardado debajo de la manga, en el fondo somos dos brujitas que a la larga logran por un ratito salirse con la suya. Las villanas también tenemos corazón....aunque las hadas nos pasen de largo...

Y, ahora te tengo que dejar

29 mar 2021



 





Esas fueron mis palabras la última noche antes de que todo pasara. Hicieron de tu cuerpo cálido, perfumado, decidido, ligero, nido, y sosiego de madre, un escondite de roedores, lo ultrajaron con alambres adornados como si fueran tubos, sembraron vías ulcerando esa piel que por años cuidaste con el esmero de la mujer más coqueta y elegante que conocí. Te fueron cansando. Tu boca estaba seca, cuarteada. Te lastimaron, te quitaron los ojos, te sedaron para seguir colocando tubos. Te fueron apagando. Entonces aparecí, los asusté, -me acuerdo una vez que estando en un supermercado al que te acompañé, vos no entendiste algo, y preguntaste toda sonrisa y dulzura la misma cosa otra vez, y la mina de la caja te gritó, yo ya estaba casada, te toqué el brazo suavemente y me puse entre la cajera y vos, la miré con desprecio, y le dije que sino quería perder el laburo nos hiciera el favor, especialmente a ella misma, de contestarte como se debe hacer a una persona que es mayor y le está hablando bien, creo que se le cayó la bombacha a la tarada que de pronto te hablaba como si fueras una virgencita objeto de su devoción-bueno lo mismo hice en la terapia intensiva del maldito Otamendi Miroli, los médicos primero me prepotearon, solo una enfermera me dió su número, a cambio de algunas lecciones de Derecho, que justo estaba estudiando en la facultad de Morón, donde íbamos a dar clases con papa, y se comprometió a irme contando lo que realmente hacían cuando yo no estaba ahí.

 La única razón para temerle a los médicos especialmente a los de terapia, es toda la garra que ponen para matar a la gente, salir impunes consignando muerte por paro cardiorrespiratorio no traumático o ahora covid, entonces ante el aparente desconocimiento del tratamiento para esta nueva enfermedad, creen inocentemente que zafan de la responsabilidad, además de obtener más dinero de Obras Sociales y otros tongos que ni mi imaginación alcanza a recrear.

De todos modos, mamá no pude salvarte, y te mentí, porque no hacías otra cosa que sufrir, me alegro de haber estado con vos hasta el final, mi cara contra la tuya, mis brazos alrededor de tu cuerpo. Las noches que te leía trozos del libro que tenía entonces, la música que escuchaba de chiquita con vos y papa, cuando estaba todo bien. Recuerdo soles maravillosos, desayunos esperándome a la salida del Collegium Musicum. Las mañanas con Mercedes Sosa, o a María Elena Walsh cantando "Porque me duele si me quedo, pero me muero si me voy, por todo y a pesar de todo, mi amor, yo quiero vivir en vos" o a Joan Baez, Serrat, Facundo Cabral y tantos otros...

Te acordás cuando me perdí por seguirte ?. Creo que tenía cuatro o cinco años, teníamos una empleada doméstica, vos ibas de compras a la mañana porque a partir de las dos de la tarde te ibas a la escribanía, yo estaba desayunando y mirando dibujitos animados. Me preguntaste si te acompañaba, te conteste con mis dudas que no, quería ver el final, aunque lo supiera de memoria. Apenas cerraste la puerta, terminaron y me quise ir con vos. No sabía atarme las zapatillas, así que me las puse y le pedí a la señora que estaba baldeando si me las ataba. Caminé hasta la puerta y salí. No te veía por ninguna parte, pero eso no me amedrentó empecé a hacer el camino para llegar a la calesita, cruzando la plaza, y después hasta las vías, a esa altura no te voy a mentir, tenía miedo, porque no estabas en ningún lado, crucé y se me acercó un policía. Le conté que quería hacer las compras con vos pero me había perdido. De ahí solo recuerdo que estaba instalada sobre la mesa de atención al público de la comisaría, muerta de risa con los policías que me hacían cosquillas hasta que llegó papa. Después me contaron, que movilizaron a todos los vecinos, que los ayudaron a buscarme y que solo a papa se le ocurrió seguir el camino que hacían conmigo los fines de semana, cruzó el también las vías del tren y se encontró con el mismo policía que le confirmó donde estaba.

O cuando estabas aprendiendo a manejar, y el abuelo me decía que me tirara al piso detrás de los asientos porque lejos de Penélope Glamour eras un peligro al volante, hasta que dejaste de hacerlo, te lo impidió el psiquiatra por la medicación que tomabas, y alivió a Amelia que me esperaba con el corazón en la boca en casa, cuando el abuelo la llamaba para avisarle que habías salido.

Te acordás del kiosco de Ana María, de los verduleros que estaban al lado, los hermanos, él se llamaba Héctor, no me acuerdo ella. Ahí cuando teníamos siete u ocho años nos mandabas con Cuchi o con el abuelo a hacer las compras. Y Héctor y el abuelo la cargaban a cuchi, que ya le iba mal en el colegio con que siempre le quedaba la posibilidad de ayudarlos a ellos en la verdulería. Después íbamos mucho a la feria de nogoyá te acordás. Al carnicero, que hasta a mi de chiquita me parecía buen mozo, y a lo de las hermanas que vendían quesos y jamones. De todos te hacías amiga y te querían.

También me acuerdo que estábamos las dos mucho con el abuelo, porque la abuela había fallecido primero, y él la había sobrevivido tiempo récord. Me venía a buscar  al colegio, de hecho me enseñó a manejar, era tachero, pero de los primeros muy respetuoso, y muy prudente, me repetía una y otra vez que la clave de todo eran los espejos.

También pasó lo malo, perdí la cuenta de las veces que el mantel desaparecía de la mesa, los platos volaban y los vasos se estrellaban contra el piso en miles de pedazos, los gritos, los primeros sustos de Amelia que a su vez se anticipaba en ocasiones cuando se te metía en la cabeza cocinarnos vos en ese estado, y nos querías obligar a comer algo que estaba crudo. No se como hacía Amelia, pero cuando me ponías el plato, y después te dirigías a Cuchi, ella sacaba el bife de cuadril del mío, lo ponía otra vez a cocinar y para cuando habías dejado el de Cuchi, ella ya tenía cocinado el mío y colocado de nuevo en el plato sin que te dieras cuenta.

En ese momento yo no entendía nada, sabía que era algo que te pasaba, incluso me avivé que ocurría con los cambios de estación. De grande me iba a enterar de que se trataba todo. Amelia, ya grandes las dos, cuando iba a ayudarme con Agustina, me confesó que papa le había explicado e incluso le había dicho que era su decisión quedarse o no, y que ella nos vio tan chiquitas que no tuvo corazón para dejarnos.

Después apareció Juan Carlos, del almacén, que venía en persona a traernos a casa todo lo que le encargabas para nuestra merienda. A veces extraño ese mundo de casa de pinos y tremendo jardín, lleno de libros y flores,  cuando todo estaba bien y vos te sentabas con Amelia a diagramar el menú de toda la semana, organizabas y llevabas la casa adelante, cuidabas al abuelo, a nosotras, y después tenías que cargar sola con Gladys la escribanía. Sin embargo la gente te quería mucho, y cuando te brotabas los primeros en avisarle a Amelia eran los verduleros, a veces Ana María la del kiosko...

Papa no quería al abuelo, decía que rompía mucho las pelotas y que para la época te había exigido estudiar y hacer un montón de cosas, que no era común que hicieran las otras chicas de tu edad, sin embargo, en ese sentido él no se quedaba atrás en sus exigencias, y sin culpa con sus amantes a cuestas, pero eso es cosa de ustedes, ya ajustarán cuentas donde sea que estén o se habrán perdonado todo porque María Laura esta con ustedes. Pienso que se merecen ese derroche de amor, bastante había que romperse el orto en la época que les tocó ser padres, no había tiempo para la frivolidad.

Siempre te adoré mama, a pesar de todo lo que no entendía, a vos y a tus papas mis abuelos. Siempre me quedará el desconsuelo de la vez que el abuelo ya solo, después de almorzar juntos, se quedaba en casa haciéndome compañía mientras yo estudiaba como un animal porque quería ser abanderada, y me disculpaba diciéndole que si quería volviera a su casa porque yo no le podía dar bola tenía que estudiar. Se negaba rotundamente y se iba cuando quería. Una tarde antes de irse me dijo que le dolía el brazo izquierdo, el nunca se quejaba de nada, me pareció raro, insistí para que se quedara hasta que volvieras. Era cabeza dura como vos y yo, al final se fue, pero yo me quedé medio preocupada. Vos lo llamabas todos los días, cuando lo hiciste al día siguiente no contestó, no vino a buscarme ni a almorzar. Te escuché llamar a papa. Después saliste corriendo. Creo que papa se encargó de todo, porque vos volviste enseguida, te acostaste y yo tenía el cumple de Ileana. Llorabas mucho y no se cómo lograste decirme que el abuelo había muerto, me acosté con vos hasta que te dormiste. El teléfono no dejaba de sonar, era Ile, "no voy a poder ir falleció mi abuelo" conteste llorando. Volvi a la cama y me acosté con vos hasta que yo también me dormí. Gracias por todo mama, por lo bueno y lo malo. Papa siempre que yo le gritaba que algo no era justo, no sabia como explicarme que la vida es así. Sé que más de lo que hicieron por nosotras no pudieron hacer. El también la paso mal y también le agradezco lo bueno y lo malo que me dejó. Ahora me toca a mi salir de mi papel de hija con la certeza de saber quien soy y que quiero. Es más "Que puedo" y así como ustedes, yo también me voy a ir a empezar mi vida de nuevo en otra parte. Nadie es perfecto, por eso el lápiz tiene borrador. Todos los días me interesa algo diferente y lo aprendo. Me falta envejecer con un hombre de buen corazón que me sepa querer y cuidar. Y por último, ustedes no lo saben pero siempre van a formar parte de mis instantes favoritos.


Las visitas, primera parte

5 mar 2021



 Son casi las siete de la tarde, normalmente llego a eso de las cinco. Ya me conocen, desecharon la actitud autoritaria más propia de algún nazi, que de quienes trabajan en un sanatorio. Eso si, tengo que fichar : sin fiebre y habitación señorita ?, esto último se lo agradezco al bozal que llevo puesto, levanto la tarjeta, anotan "Guerrero Luisa", habitación 122 de terapia intensiva. Sabe como llegar no ?. Si, si gracias, respondo con la seguridad de quien ya dio sus primeros pasos. Giro en redondo, a mitad de pasillo subo un escalinata, paso los ascensores, llego a la confitería-sala de espera.

A veces me toca él, extraño, bizarro, me desubica como personal de un lugar como ese. "Venis a ver a Luisa no ?", un leve cabeceo le responde. Espera, que llamo, pregunto si está todo tranquilo y podés pasar. En la confitería hay un teléfono de línea, en lugar de usar el de su anónimo escritorio, se va y de paso sigue hablando, su interlocutor ahora, es el cocinero. Empiezo a sacar el celu, llego siempre con poca batería. Apenas me siento, se me acerca y me dice "Proba vos llamar al interno 4058, a mi no me atiende nadie, ah, sabés que yo hacía de esas remeras, como la que tenes puesta, asi muy de los años 60´, dice que el me enseña la técnica de cuando era hippie ? (el tie-dye que rescató janis joplin ?), y claro que estoy usando algo parecido pero más comercial.


Entonces, en automático me recuerdo como secretaria privada, relatora de camarista pasando llamadas, buscando internos. En minutos me atienden, vuelvo a explicar, "Si pase señora, está todo bien".


Camino rápido, hay seis habitaciones, todas ocupadas, hay una especie de silencio pero con cierta sonoridad, como cuando el agua fluye. Entro, tiro la cartera y la campera de jean, hace frío acá, y de la nada se me ocurre pensar que todos los que están en ese lugar tienen una patita acá y otra allá, si es que hay un allá. Me siento, la miro, le tomo la mano y lloro un rato, siempre el mismo ritual. Al final me tranquilizo un poco, le paso crema, me saco el barbijo y pongo mi cara contra la de ella, le doy un beso o dos. Le hablo, la acaricio. Sigue inconciente desde la traqueotomía. Mi papá siempre decía que aferrarse a lo cotidiano en los malos momentos, es lo único que contiene las emociones. Entonces me acostumbro, a la serenata que en la habitación se ha transformado en una banda que solo toca percusión. Y suena el aparato que la ayuda a respirar, respirando literalmente, detrás se siente un agudo que proviene de una máquina con dos puntitos verdes que titilan, a eso lo acompañan los tubos que se extienden y vuelven a su lugar, es un sonido a plástico que se estira, y a continuación la cinta que los mantiene sujetos a ella como si fuera una lija.


Entró como una leona, y la veo apagarse, sino fuera por el respirador, la traqueotomía, y demás contingencias que sigue atravesando, me tomaría de la inconciencia que no tengo contenida y la devolvería a su casa. Es mi mamá, quiero que siga acá como siempre, escuchando e intentando apagar los incendios de mi vida desde que falleció mi papá. Ese es el otro tema, no quiero dejar de ser hija. A veces me da pavor una escara que se atreve a dejar que se vea un trocito de pierna en carne viva, ya no tiene tantos moretones, pero si miles de vías. Está absolutamente conectada "a la matrix", si como la de la trilogía de ciencia ficción donde Keanu Reeves -Neo- aliado a los insurgentes de turno intenta terminar con el poder que las máquinas tienen ahora sobre cuerpo y mente de los humanos. Pero intuyo que nuestro protagonista no puede hacer nada para que Smith, desista de infectar la matrix con virus.


Con lo coqueta que es, si llega a despertar con una traqueotomía de la que ni se enteró, "Depredador vs Alien" van a quedar así de chiquitos. Esta en un lugar copetudo, pero nunca fue como esas viejas pelo de cocker. La gente la adora, por su dulzura y corazón gigante. Entonces a veces le miento, le digo que abandone, que deje de esforzarse por ayudar a todos, que al final, no solo conoció a sus nietas y viajó a Disney, tuvo la yapa de recorrer los paises más lindos del mundo, vernos crecer a nosotras, y me salen más mentiras porque esta vez es mi mamá y no puedo imaginarme sin ella. Vuelvo a casa destrozada, no quiero dejar de hacer el papel de hija.  Tachen la generala doble y que los padres no se mueran nunca...



Cuentos de Hadas suburbanas . Todos los derechos reservados. © /Desarrollo: Maira Gall / Ilustraciones: Lau Rolfo